La Monterey Car Week 2026 ha sido escenario de una escena curiosa: dos modelos distintos han representado la herencia de los deportivos de calle de McLaren, pero mientras que uno forma parte de la propia marca, el otro es un heredero oficioso. El primero es el McL 6GT, que resucita el sueño incompleto de Bruce McLaren; el segundo es el Gordon Murray S1, que es una nueva reinterpretación del mítico McLaren F1.
La licencia es totalmente lícita, puesto que Gordon Murray fue el diseñador del F1 original y, desde hace unos años, decidió retomar esa filosofía con su propia marca, Gordon Murray Automotive. Debutó con el radical GMA T.50, le siguió un T.33 más calmado y luego llegó el S1 LM. Ahora, le ha llegado al turno a una versión más orientada al uso en la calle.
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Es por eso que el parecido entre ambos vehículos es mucho, aunque el S1 se presenta con su cara más racional, con una carrocería de fibra de carbono nueva que prescinde de prácticamente todos los apéndices aerodinámicos de su hermano, más pensado para correr en circuito.
El resultado es un deportivo que no esconde que bebe del F1, ya que tanto su diseño como sus proporciones recuerdan mucho a él. Su carrocería tiene unas formas definidas pero suaves, el frontal bajo tiene dos entradas de aire en el paragolpes, los faros dan lugar a los pasos de rueda, una pequeña toma de aire aparece en el centro del capó, otra asoma en el techo, calza llantas de cinco radios, la línea de cintura marca una trayectoria ascendente y la zaga es bastante clásica, con dos pilotos dobles conformados por sendas circunferencias.
El interior, aunque propio de la actualidad, tiene un rasgo que estrecha todavía más el parentesco con el F1: presenta una configuración de tres asientos, con el conductor en el central, que está en una posición más adelantada. Su inspiración por el pasado queda ratificada por el hecho de que, aunque hay dos pequeñas pantallas, la atención se centra en el reloj analógico central y los controles físicos que custodian el conjunto.
Motor V12 desarrollado por Cosworth
Otro de sus apartados más destacados es el mecánico, que parece sacado de otra época. Monta un motor V12 atmosférico de 4,2 litros creado por Cosworth específicamente para este modelo, que desarrolla 690 CV de potencia y un par máximo de 500 Nm a 7.000 rpm, pero que entrega hasta el 80% de su fuerza desde las 2.500 vueltas.

El bloque en sí es una obra de arte que está repleta de componentes de nivel de competición: pistones ligeros con recubrimiento de carburo de silicio, válvulas y bielas de titanio, sistema de lubricación por cárter seco, etc. Se combina con una caja de cambios manual de seis velocidades, pero no se han hecho públicas sus prestaciones.
Gordon Murray, presidente ejecutivo de Gordon Murray Automotive, ha declarado: “Con el S1 queríamos mostrar cuánta belleza y pureza alberga este diseño al prescindir de los elementos aerodinámicos más extremos del S1 LM. Posee la misma intensidad, capacidad de respuesta e integridad de ingeniería, pero ha sido configurado con un propósito diferente”.

“Es un automóvil con el que se puede recorrer la costa desde Los Ángeles hasta Monterey con total comodidad, disfrutando al mismo tiempo de cada cambio de marcha, de cada curva y de cada nota del motor V12 cuando la carretera se abre. Es un vehículo exclusivo, analógico y profundamente orientado al conductor, pero también más elegante, más refinado y más apto para recorrer largas distancias”, sentencia.
Solo se van a fabricar 64 unidades del Gordon Murray S1, cada una de ellas diseñada codo con codo con el cliente que la compre, aunque la compañía no ha querido desvelar su precio.
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