Una tarde de este verano, en pleno casco histórico de Toledo, decenas de visitantes paseaban por una de las zonas más fotografiadas y concurridas de la ciudad. De repente, un tren turístico vacío comenzó a moverse sin conductor cuesta abajo. Lo que ocurrió después sorprendió incluso a los servicios de emergencia.
¿Las consecuencias? El vehículo acabó atropellando a un turista italiano y terminó incrustado contra un muro junto al Alcázar, en una imagen que rápidamente dio la vuelta a España.
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Un tren sin conductor atropella a un turista
El accidente se produjo, el pasado día 22 de agosto, en la cuesta de Capuchinos, uno de los puntos más transitados por quienes visitan la ciudad monumental. Según las primeras informaciones, el convoy se encontraba estacionado, sin pasajeros y sin conductor, cuando comenzó a desplazarse por causas que todavía se investigan.
El tren inició el descenso por una zona con pendiente y recorrió varios metros completamente fuera de control. Durante ese trayecto, alcanzó a un turista italiano de 44 años, que se encontraba caminando por la zona en ese momento.
La víctima sufrió una herida abierta en un brazo y tuvo que ser trasladada en ambulancia al Hospital Universitario de Toledo. Las informaciones difundidas posteriormente apuntan a que su estado era estable. Pero la escena más impactante llegó segundos después de este atropello.
El tren continuó avanzando hasta chocar contra el muro de los jardines del Alcázar. La fuerza del impacto rompió parte de la estructura y dejó la locomotora en una posición tan extraña como peligrosa.
Parte del vehículo quedó suspendida en el aire
Las fotografías tomadas tras el accidente muestran al convoy asomado sobre el desnivel, una imagen que provocó la inmediata intervención de bomberos, policías y sanitarios. Y durante varios minutos, la principal preocupación fue evitar nuevos riesgos.
Los equipos de emergencia aseguraron la zona y comprobaron la estabilidad del vehículo antes de iniciar las labores de su retirada. La situación obligó a desplegar medios especiales debido a la posición en la que había quedado la locomotora.
La operación no fue sencilla y finalmente, el convoy tuvo que ser retirado mediante una grúa de grandes dimensiones, que permitió trasladarlo a dependencias municipales para su posterior inspección técnica.
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¿Cómo puede ponerse en marcha un tren turístico sin conductor?
Esa es precisamente la cuestión que intenta resolver la investigación abierta por la Policía Local de Toledo. Las primeras hipótesis apuntan a un posible problema en el sistema de frenos, aunque las autoridades todavía no han confirmado oficialmente las causas del incidente.
Tras lo ocurrido, el servicio del tren turístico quedó suspendido, al menos de forma temporal, mientras se analizaban las circunstancias del suceso y se realizaban las comprobaciones técnicas correspondientes.
¿Cómo aparcar cuesta abajo correctamente?
¿Cómo aparcar un vehículo cuesta abajo? El primer paso es el mismo que cuando se estaciona en llano: situar el vehículo en doble fila a un metro de los que ya están aparcados y haciendo que coincidan los retrovisores.
Hay un truco para llevar a cabo la maniobra con seguridad: poner el freno de mano. Cuando el conductor note que el vehículo quiere avanzar para ejecutar el siguiente paso, debe quitarlo para jugar con el acelerador y el embrague pisando despacio el primero mientras se suelta el segundo (siempre en modelos con cambio manual).
A continuación, se debe retroceder en línea recta hasta que la mitad de la puerta trasera del coche llegue a la altura del parachoques trasero del que ya está aparcado delante del hueco disponible.
Después, el conductor tendrá que girar a tope la dirección hacia ese lado y seguir retrocediendo despacio vigilando, siempre, la trayectoria por el retrovisor o la cámara trasera.
Cuando el espejo esté a la altura del parachoques del coche aparcado, habrá que estar formando un ángulo de unos 45 grados respecto a la acera. En este punto, hay que girar la dirección hacia el otro lado y seguir retrocediendo con cuidado hasta comprobar que el vehículo está bien alineado. Y sólo quedará el movimiento final.

Una vez estacionado, se debe accionar el freno de mano y colocar la palanca de cambios en la posición correcta: en la P en el caso de los automáticos y en primera si la pendiente es hacia la parte posterior del vehículo o en marcha atrás si es hacia adelante en los manuales. Además, si es posible, las ruedas delanteras puede girarse con cuidado hacia el bordillo para que evitar así cualquier movimiento indeseado del automóvil.
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