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“Si no te entran moto y coche, no los metas en la misma plaza”: la imagen viral de X que reaviva el debate sobre aparcar dos vehículos en un mismo lugar

Madrid |

Uno de los residentes de una comunidad de vecinos en Zaragoza dejó una nota escrita a mano dirigida al propietario de los dos vehículos.

Garaje Zaragoza nota

Foto: X

La cuenta de X de Líos de vecinos suele publicar de manera habitual situaciones cotidianas y anécdotas que ocurren en comunidades de vecinos. La mayoría de ellas se cuentan con un tono cómico o irónico y, en muchas ocasiones, generan debates entre los usuarios de la plataforma.

En esta ocasión, se ha reabierto un debate que ya había generado polémica anteriormente a raíz de una imagen más habitual de lo que parece. La situación tiene que ver con una plaza de garaje, dos vehículos aparcados en el mismo espacio y una nota escrita por uno de los vecinos.

Según la publicación en X, un vecino de un garaje privado en Zaragoza dejó un pequeño cartel escrito a mano: “El garaje es común. Si no te entran moto y coche, no los metas en la misma plaza. Te compras otra o aparcas algo en la calle, como todos. ¡Gracias!”, afirmaba el autor o autora de la nota.

La molestia de los vecinos del edificio radica en que el vehículo, al tener la moto aparcada detrás, sobresale unos centímetros fuera de la plaza. Además, la moto se encuentra muy cerca del coche de la plaza colindante, lo que podría provocar algún roce involuntario.

Y es aquí donde comienza el debate. Muchos usuarios califican la nota como excesiva y consideran que hay suficiente espacio para que otro coche pueda pasar. Además, algunos señalan que las ruedas se encuentran dentro de las líneas de la plaza. Por otro lado, otros usuarios sostienen que se obstaculiza el paso y que se está haciendo uso de una sola plaza para dos vehículos. Pero, ¿qué dice la ley?

¿Se puede estacionar más de un vehículo por plaza?

Esta cuestión genera una enorme incertidumbre entre los usuarios. Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid y en el caso de que el vecino de la foto hubiera situado la moto dentro de las líneas de su propia plaza junto al coche, la legalidad dependería de un equilibrio entre tres factores fundamentales:

Imagen de X @líosdevecinos.

Los límites de la propiedad privada

Más allá de los tribunales, este conflicto pone de relieve una carencia de civismo elemental. La convivencia en un bloque de viviendas exige comprender que el garaje no funciona como un trastero ni como una extensión ilimitada de la propiedad personal.

Si el espacio es común, cualquier decisión sobre su uso debe pasar por el consenso colectivo. Antes de ocupar ese hueco que “no parece estorbar”, conviene recordar que lo que para alguien representa una comodidad, para el vecino de al lado puede suponer un obstáculo diario insalvable. En el garaje, la línea blanca no es solo pintura, sino la frontera del respeto mutuo.

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