Lucid Air, el anti-Tesla chino de 1.000 CV y 640 km de autonomía

Llegará al mercado en 2018 y las primeras 250 unidades estarán equipadas con baterías de 130 kWh por 160.000 dólares.

Lucid Air, el anti-Tesla chino de 1.000 CV y 640 km de autonomía

Sobre el papel se presenta como un rival digno, ¿logrará hacerse realidad?

La guerra de los eléctricos suma un nuevo competidor: el Lucid Air, primer modelo de la start-up Lucid Motors (financiada con capital chino), llegará en 2018 al mercado y tiene entre ceja y ceja a Tesla, concretamente al Model S P100D.

Y parece, al menos por los datos que aporta la marca, que le podrá plantar cara con garantías. Para empezar, su sistema estará formado por dos motores, uno situado en cada eje, que entregan una potencia conjunta de 1.000 CV, suficiente para llevarlo de 0 a 100 en 2,5 segundos.

Pero hablamos de eléctricos y eso hace que el asunto que centre la atención sea el de la autonomía. A este respecto, el Lucid Air estará disponible en dos versiones, la primera equipada con unas baterías de 100 kWh, con una autonomía teórica de 480 kilómetros; y una con más capacidad, de 130 kWh, que aumenta el alcance hasta los 640 kilómetros.

El precio de partida de 100.000 dólares será para las versiones de acceso, con el paquete de baterías pequeñas y el equipamiento básico, mientras que los que añadan los extras y las baterías potentes subirán hasta 160.000 dólares. Este será el precio, además, de las 250 primeras unidades producidas que formarán la edición de lanzamiento y por las que habrá que hacer una reserva de 25.000 dólares.

El modelo que ilustra el artículo es todavía la versión prototipo del modelo, pero no distará mucho del modelo final. Será un sedán deportivo aparentemente de grandes dimensiones, que prescindirá de la parrilla al uso (sin bloque de combustión es innecesaria), apostará por un estilo limpio y montará grupos ópticos minimalistas. Llama la atención el portón trasero que, por el corte en la carrocería (bitono, por cierto), levantará prácticamente toda la zaga, dejando la zona de carga a una altura muy accesible.

Las grandes superficies acristaladas de la parte superior dan acceso a un habitáculo de configuración 2+2 que mantiene la sencillez de formas. Tras el volante una enorme pantalla (que podrían ser dos o tres unidas) hace las funciones de cuadro de instrumentos y consola central, mientras que una tableta gigante ocupa la columna central, de una manera similar a la de su rival directo.

Como siempre que se habla de una start-up del mundo del motor hay que ser cautos para ver si llegarán a cumplir su objetivo.