Los ciclistas siguen siendo uno de los grupos más vulnerables en la carretera. En muchas ocasiones son los conductores quienes no respetan las normas destinadas a protegerlos, pero también es cierto que algunos ciclistas cometen errores que generan polémica. Aun así, es innegable que, en caso de colisión, ellos siempre llevan la peor parte.
Muchos de estos casos acaban convirtiéndose en debate en redes, donde se evidencia un problema recurrente: la convivencia entre coches y bicicletas sigue siendo complicada. Cada vez circulan más ciclistas por carretera, y eso obliga a extremar la atención por parte de todos.
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Por eso, y coincidiendo con los días previos a la operación especial de Semana Santa, la DGT ha querido recordar la importancia de extremar la prudencia. Para ello ha recuperado un vídeo de octubre de 2025, en el que se aprecia con claridad la maniobra imprudente de un conductor que pone en riesgo a dos ciclistas.
En las imágenes se observa cómo el conductor adelanta sin señalizar, sin respetar la distancia lateral obligatoria de 1,5 metros y en unas condiciones de tráfico nada seguras para realizar la maniobra. La acción obliga a los ciclistas a mantener el equilibrio en una situación de evidente riesgo y demuestra, una vez más, cuánto puede comprometerse su seguridad ante un simple gesto incorrecto al volante.
Cómo se debe circular correctamente
Para evitar situaciones como la mostrada en el vídeo, la DGT recuerda que los adelantamientos a ciclistas deben hacerse siempre con máxima prudencia. Lo esencial es anticipar la maniobra, reducir la velocidad y valorar si las condiciones de la vía permiten adelantar con seguridad. Si existe la mínima duda, lo más sensato es esperar.
El paso más importante es garantizar la distancia lateral obligatoria de 1,5 metros, una separación que puede ampliarse cuando la velocidad de la vía es alta, hay viento lateral, la calzada es estrecha o el ciclista circula en grupo. Esta distancia no es una recomendación: es una norma diseñada para evitar golpes por turbulencias de aire o pequeños desplazamientos involuntarios que podrían provocar una caída.

Además, el adelantamiento debe hacerse ocupando parte o la totalidad del carril contrario, siempre que esté despejado y permita finalizar la maniobra sin poner en peligro a nadie. Esta es la forma correcta de adelantar y la única que garantiza que el ciclista no quede ‘encajonado’ entre el coche y el arcén o la cuneta.
La DGT también recuerda que todas las maniobras deben señalizarse correctamente. Indicar el adelantamiento con el intermitente no es solo obligatorio, sino también una forma de avisar tanto a los ciclistas como al resto de vehículos de la maniobra que se va a realizar. Señalizar aporta previsibilidad y reduce riesgos.

Por último, el conductor debe evitar provocar situaciones de estrés que puedan desestabilizar al ciclista. Estas incluyen pasar demasiado cerca, acelerar al finalizar el adelantamiento o usar el claxon sin necesidad. Los ciclistas necesitan espacio, tiempo y un entorno predecible para circular con seguridad. Solo respetando estas pautas se garantiza una convivencia real entre todos los usuarios de la vía.
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