La mayor operación de vigilancia de patinetes eléctricos, en marcha: 10 ayuntamientos coordinan el control de los VMP

Varios consistorios de la Comarca de Pamplona comprobarán que los usuarios de vehículos personales ligeros cumplen la normativa.

patinetes electricos control
Dos policías piden la documentación a un usuario de patinete en una imagen de archivo.

La circulación de patinetes eléctricos y otros vehículos de movilidad personal (VMP) entra en una nueva fase de control en España. Diez municipios de la Comarca de Pamplona han comenzado ersta semana una operación coordinada para vigilar el cumplimiento de la normativa estatal que regula estos vehículos, una de las primeras actuaciones de este tipo a gran escala en el país.

El objetivo es claro: verificar que los usuarios cuentan con seguro de responsabilidad civil, que los vehículos están registrados en la Dirección General de Tráfico (DGT) y que exhiben la etiqueta identificativa obligatoria.

La iniciativa sigue el camino marcado por el Ayuntamiento de Pamplona, que ya puso en marcha controles informativos el pasado mes de febrero. Ahora, la vigilancia se extiende durante quince días a Barañáin, Burlada, Villava, Huarte, Zizur Mayor, Ansoáin, Noáin, Berriozar, Valle de Egüés y Valle de Aranguren, con la participación coordinada de las policías locales.

Registro obligatorio de los patinetes

El eje central de estos controles es el seguro de responsabilidad civil, obligatorio desde enero tras la entrada en vigor de la Ley 5/2025, que modificó la normativa sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor. Esta reforma incorporó de forma explícita a los VMP al sistema de aseguramiento, obligando a sus propietarios a contratar una póliza que cubra los daños que puedan causar a terceros.

Las sanciones por incumplir esta obligación no son menores. Circular sin seguro puede conllevar multas de entre 200 y 800 euros en el ámbito municipal, una horquilla que a nivel estatal puede llegar hasta los 1.000 euros en función de distintos criterios, como la reiteración de la infracción o el perjuicio causado. A ello se suma la posibilidad de inmovilización del vehículo y su retirada al depósito municipal, con el consiguiente coste añadido.

Además del seguro, los agentes comprobarán que los patinetes estén inscritos en el Registro de Vehículos Personales Ligeros de la DGT y que lleven visible la etiqueta identificativa, equivalente a una matrícula. Esta placa adhesiva mide 65 milímetros de alto por 52,8 de ancho y muestra un número único con el formato M XXXX LLL. La letra inicial es siempre la misma y la combinación final permite identificar de manera individual a cada vehículo.

matricula patinete electrico

El registro, activado por la DGT a finales de enero, es una condición imprescindible para poder contratar el seguro. Según estimaciones del propio organismo, más de cuatro millones de VMP circulan actualmente por las vías españolas. El trámite puede realizarse a través de la sede electrónica de Tráfico o por teléfono en el 060, previo pago de una tasa de 8,67 euros. Una vez inscrito, el usuario puede adquirir la etiqueta identificativa en establecimientos autorizados, con un coste aproximado de 14 euros.

Dos tipos de VMP

La normativa distingue entre dos grandes grupos de VMP. Por un lado, los que disponen de certificado de circulación, obligatorio para todos los modelos vendidos desde enero de 2024 y que garantiza que cumplen los estándares mínimos de seguridad y calidad. Por otro, aquellos sin certificado, que podrán seguir circulando de forma transitoria hasta el 22 de enero de 2027, siempre que estén registrados y asegurados. A partir de esa fecha quedarán fuera de la circulación legal.

Regularizar la situación de un patinete, subrayan las autoridades, es relativamente barato si se compara con las sanciones. El coste total del registro, la matrícula y un seguro básico ronda los 75 euros, frente a multas que pueden multiplicar varias veces esa cantidad.

Más allá de estas nuevas obligaciones administrativas, la normativa estatal mantiene otras reglas clave: está prohibido circular por aceras y zonas peatonales, la velocidad máxima se limita a 25 km/h, no se puede conducir bajo los efectos de drogas y, en el caso del alcohol, se aplican las mismas tasas que al resto de vehículos. Un marco más estricto que busca ordenar el uso de estos medios de transporte, mejorar la convivencia en el espacio urbano y aumentar la seguridad vial.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram

Newsletter ElMotor

Recibe la newsletter de EL MOTOR con toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia.

Apúntate

Servicios ELMOTOR

Encuentra los mejores talleres, seguros, autoescuelas, neumáticos…

BUSCAR