Aunque existe una creencia bastante extendida de que los famosos son personas intocables, lo cierto es que no siempre es así. Al igual que el resto de los seres humanos, cometen errores y el hecho de ser conocidos no les exime de cumplir la ley. Y este caso es una prueba más de que la ley se aplica a todos por igual… o, al menos, así debería ser.
Es cierto que, en muchas ocasiones, las autoridades miran hacia otro lado y que, por el simple hecho de ser celebridades, algunos se libran de una sanción. Sin embargo, en esta ocasión al agente de tráfico no le importó tener delante al mismísimo Dwayne Johnson, ‘The Rock’ (o ‘La Roca’) para imponerle una multa de tráfico.
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El actor, conocido por películas como Vaiana, Jumanji o Fast & Furious, regresaba de un evento celebrado en el Paseo de la Fama de Hollywood. Johnson había acudido para acompañar a Stanley Tucci y Emily Blunt en el acto en el que ambos recibieron su estrella en el emblemático boulevard.
Lo que no se iba a imaginar es que la vuelta a casa se iba a alargar un poco más de lo previsto. Mientras conducía, un agente de policía decidió darle el alto en un control rutinario de tráfico. El motivo era evidente: el actor incumplía la normativa sobre cristales tintados vigente en California.
Cristales tintados excesivamente oscuros
Johnson circulaba a bordo de un Porsche Cayenne Turbo GT con los cristales excesivamente oscurecidos. De hecho, tal y como puede apreciarse en las imágenes, incluso los cristales delanteros apenas dejaban pasar la luz cuando subía las ventanillas, algo prohibido por la legislación estatal.
Tras la inspección del vehículo, el agente confirmó que el nivel de opacidad de los cristales no cumplía los límites permitidos por la normativa vigente en el estado de California. Se trata de una infracción más común de lo que parece y suele ser motivo de sanción en los controles de tráfico, ya que dificulta la visibilidad desde el exterior del vehículo.
Durante la intervención, el actor colaboró en todo momento con normalidad y tranquilidad, atendiendo las indicaciones del agente, facilitando la documentación requerida y aceptando la sanción impuesta. Tras recibir la multa correspondiente, Johnson pudo continuar su camino sin mayores incidentes.
¿Qué dice la ley en California?
En el estado de California, la normativa sobre cristales tintados es especialmente estricta y deja poco margen a la interpretación. La legislación establece límites muy concretos sobre la cantidad de luz que deben dejar pasar las lunas de los vehículos, especialmente en las zonas delanteras, que son las más controladas por las autoridades.
En el caso de los cristales delanteros, tanto el del conductor como el del copiloto, la ley exige que permitan el paso de al menos un 70 % de la luz. Este porcentaje se calcula teniendo en cuenta el cristal original y la lámina tintada, por lo que incluso un tintado aparentemente ligero puede convertir el vehículo en ilegal si se supera ese umbral.

El parabrisas, por su parte, solo puede llevar una franja tintada en la parte superior, conocida como sun strip, y siempre que no sea reflectante. El resto del cristal debe ser completamente transparente, ya que cualquier oscurecimiento adicional puede reducir la visibilidad y es motivo de sanción.
Sin embargo, la normativa es menos estricta en la parte trasera del vehículo. Tanto las ventanillas posteriores como la luneta trasera pueden ir más oscurecidas, sin un límite concreto de transmisión de luz. Eso sí, en estos casos es obligatorio que el coche cuente con dos retrovisores exteriores para garantizar una visibilidad mínima.
¿A cuánto asciende la multa?
En California, circular con cristales tintados ilegales conlleva una multa que, en la mayoría de los casos, se considera una infracción corregible. La sanción base suele ser de unos 25 dólares, siempre que el conductor retire o modifique las láminas para cumplir la normativa. Si no se corrige el fallo, el importe puede aumentar considerablemente y, con tasas y recargos judiciales, llegar a rondar los 200 dólares.
En el caso de España, circular con lunas tintadas ilegales está sancionado con una multa de 200 euros, sin retirada de puntos del carnet. La infracción se produce cuando las láminas no están homologadas, no se dispone de la documentación correspondiente o se instalan en cristales delanteros o en el parabrisas. Además, puede suponer una ITV desfavorable y la obligación de retirar el tintado para poder volver a circular con normalidad.
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