Nunca conduzcas un microcoche si valoras en algo tu vida

Las últimas pruebas de Euro NCAP dejan en muy mal lugar a estos cuadriciclos ligeros porque su seguridad es prácticamente nula.

Nunca conduzcas un microcoche si valoras en algo tu vida

Solo hay que ver las imágenes de las pruebas para darse cuenta de las pésimas condiciones de seguridad de estos microcoches.

“Las deficiencias estructurales graves y los sistemas de sujeción inadecuados dan lugar a un alto riesgo de lesiones graves o mortales, incluso a velocidades de prueba moderadas”, sentencia el organismo Euro NCAP al referirse a la seguridad de los microcoches. Los denominados técnicamente cuadriciclos ligeros son a menudo considerados como una opción de movilidad por personas que no tienen carné de conducir y por comodidad o temor no valoran adquirir un ciclomotor. Por ello, no deja de resultar paradójico que una de las principales ventajas de un microcoche respecto a un scooter, siempre según sus usuarios, sea una mayor seguridad.

Esta idea quedó completamente desenmascarada en 2014, año en que se realizaron las primeras pruebas de seguridad Euro NCAP a este tipo de microcoches. Los nefastos resultados obtenidos hicieron que la propia organización pidiese un cambio en la legislación para exigir mayores estándares de calidad y, finalmente, se consiguió.

Han pasado dos años y han aparecido nuevos modelos de microcoche en el mercado, ajustados a está normativa más exigente, así que el Euro NCAP ha analizado las novedades. Los resultados, según apuntan, han sido decepcionantes.

Como ejemplo, el organismo pone el Microcar M.GO de Ligier. El modelo, que ya existía antes de la actual legislación, ha añadido como novedad un airbag opcional pero debido a que no existen mejoras estructurales, “no ofrece ninguna mejora de protección, sino que parece más bien una estratagema de marketing para crear la impresión de mayor seguridad”.

Los otros microcoches analizados han sido el Bajaj Qute, el Aixam Crossover GTR y el Chatenet CH30. Los dos primeros, como el M.GO, obtienen una puntuación de una estrella en materia de seguridad, mientras que el CH30 llega a dos.

Para demostrar las diferencias de calidad existentes entre estos cuadriciclos ligeros o microcoches y un coche convencional, se ha sometido a un modelo de similares dimensiones como es un Toyota iQ, a los mismos tests. Tomando una valoración máxima de 16 como referencia, las diferencias entre el pequeño utilitario japonés y los microcoches resultan abrumadoras como reflejan estos datos:

– Aixam Crossover GTR: 2/16 protección frontal, 10/16 lateral.
– Bajaj Qute: 4/16 protección frontal, 6/16 lateral.
– Microcar M.GO Family: 4/16 protección frontal, 6/16 lateral.
– Chatenet CH30: 6/16 protección frontal, 6/16 lateral.
– Toyota iQ: 12/16 protección frontal, 12/16 lateral.

Y más allá de las valoraciones numéricas aportadas por los especialistas del Programa Europeo de Valoración de Coches Nuevos, las imágenes de las pruebas de estos microcoches son totalmente esclarecedoras. Y recordemos que se trata de las versiones más evolucionadas y adaptadas a la nueva normativa, superiores teóricamente en seguridad a las miles que ya circulan por las carreteras de toda Europa fabricadas con anterioridad.

Aixam Crossover GTR

Bajaj Qute

Microcar M.GO

Chatenet CH30

EN ESPAÑA

En nuestro país las principales marcas que se comercializan son Aixam, Bellier, Casalini, Chatenet, Piaggio o Microcar; contando la gama de cada una con varios modelos.

Además, el segmento de los cuadriciclos ligeros está en continuo crecimiento. De 2013 a 2014 experimentó un aumento de ventas del 7,1%, para situarse en las 3.806 unidades totales. Y en 2015, último año del que se tienen datos, la cifra alcanzó las 5.078 unidades sumando sus ventas y las de los triciclos.