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“El mundo cambiante exige adaptarse a cada región”

Citroën prepara un cambio en su gama, que se dividirá en dos nuevas líneas de modelos: DS o exclusiva y C o accesible.

“El mundo cambiante exige
adaptarse a cada región”

Pregunta. ¿Cómo será la gama de Citroën en el futuro?

Respuesta. Queremos tener dos líneas: DS, con una oferta de gama alta inspirada en el lujo francés, en París, y C, también potente, pero con puntos fuertes y posicionamiento diferentes que se ilustran en el prototipo C-Cactus. Este coche es el manifiesto de la evolución de la línea C y se resume en una sola cosa: quedarse con lo que importa. Se trata de ofrecer más en comodidad, diseño y facilidad de uso. Y todo con un precio y coste de mantenimiento asequibles.

P. Pero parece como si estuvieran evolucionando hacia una marca de lujo y otra low cost.

R. No, cuando ves un Cactus no parece un bajo coste.

P. Pero es muy sencillo.

R. Sí, pero eso no significa barato. Para nada. Es valioso. Hay muchas diferencias entre un teléfono y un coche, pero piense en un iPhone: es muy sencillo, fácil de usar, con un diseño excelente que expresa su función… y es valioso. Nadie dice que sea de bajo coste. Como el iPad. No es tan caro como el ordenador, pero es un objeto de valor.

P. Es Apple y tiene mucho diseño…

R. Sí, pero la parte emocional del diseño, que expresa la función, es muy elevada en el Cactus, y también lo será en el coche de serie.



Un nuevo AND





Citroën C-Cactus


El prototipo C-Cactus es el escaparate de la nueva Línea C, que será el corazón de las ventas de Citroën en el futuro. Y refleja su ADN, tanto estético como funcional. Según Banzet, es una de las consecuencias del cambio estratégico del Grupo PSA (Peugeot-Citroën), que busca diferenciar más sus marcas y modelos: “Se decidió hace cuatro años y medio, y nos permite tener diferentes objetivos de clientes para las líneas C y DS, para Peugeot…”.

El modelo de serie se fabricará en Villaverde y saldrá a la venta en verano de 2014. Tendrá el tamaño de un Golf y, pese a su diseño sobrio y minimalista, Banzet desmiente que sea un modelo de bajo coste: “No sacrificaremos la calidad y la seguridad. En esto no habrá diferencia entre la línea C actual (C3, C4…) y la futura”.



P. ¿Pero cuál va a ser la referencia de la nueva Línea C? ¿El C-Cactus o el C-Elysée?

R. El Cactus, el Cactus. El Elysée es también de la línea C, pero como excepción. Se diseñó para mercados emergentes y lo vendemos en España porque la situación económica hace que se adapte muy bien.

P. ¿El Elysée es entonces un modelo especial?

R. Para Europa, sí. Ocupa un lugar central en nuestra filosofía para China y países del Mediterráneo como Turquía. El mundo está en un cambio constante y hay que adaptar la oferta a los segmentos en cada región. Y Elysée ofrece en el suyo lo que realmente importa.

P. ¿Están desarrollando dos cosas distintas? ¿Cuándo se podrán apreciar las diferencias entre ellas?

R. Hay dos clientes objetivo, dos entornos, pero una sola marca, porque las líneas C y DS tienen un punto en común: la asociación de la creatividad y la innovación para el bienestar. Esa es la posición de Citroën y es común para todo. Pero con dos entornos de expresión, DS a un lado y C al otro. Si hay una marca que puede hacerlo creo que es Citroën, porque ya lo tuvimos en nuestra historia: el DS [Tiburón] y el 2CV. Esto es único.

P. Sí, ¿pero para qué? La línea DS está bien posicionada y sitúa la imagen de Citroën más arriba. Pero el Cactus parece más cerca del bajo coste. ¿La Línea C será una respuesta para abrirse hueco en los mercados asiáticos?

R. Si, se podría decir eso.

P. ¿Y los DS para competir con las marcas alemanas exclusivas?

R. Sí, es la competencia clara de los coches de alta gama, ya sean alemanes, o Lexus, Infiniti...

P. Desde fuera parece que la filosofía del C-Cactus no es la del C4.

R. Es la misma. Las diferencias no son de valor o de mayor atractivo. Ni de precio. El Cactus va a entrar en la gama del C4 actual para convivir con él. A largo plazo, cuando se sustituyan, puede que quede solo uno.

P. ¿Solo uno?

R. Sí. Pero es difícil de explicar, porque estamos intentando crear algo nuevo en el mercado.

P. Y cuesta comprenderlo, porque parece un coche bonito destinado a un nicho de mercado y no un modelo de gran tirada.

R. No es un coche de nicho, es un prototipo sin cristales ni ventanas… El de calle tendrá un diseño potente con todo esto. Y sin las exageraciones de los prototipos.

P. ¿Pero la línea C va a ser convencional o serán coches especiales?

R. Tendrá mucha personalidad, un diseño poderoso. Prefiero que seamos la primera elección de un grupo de clientes muy específico a pasar desapercibidos. Queremos destacar entre la multitud.

P. ¿Quiénes serán los clientes?

R. Hicimos un estudio para posicionar nuestras marcas y las de la competencia y ver dónde queríamos estar. Y cuando identificamos a los clientes del Cactus, vemos que vienen de regiones y sectores diferentes. Por ejemplo, puede ser una pareja joven, rica y urbana de la parte moderna de París, los bobo [burgués-bohemio]. Y también el coche de un granjero inglés que busca algo sencillo y práctico, pero con un estilo firme y coste asequible. Habrá clientes que vengan de utilitarios o compactos, que lo querrán de segundo coche familiar…

P. ¿Con un espíritu especial, como la gente encantadora del Dyane 6?

R. Clientes que buscan lo que realmente importa, otros valores en el automóvil.

P. ¿Cómo se repartirán las ventas de las Líneas C y DS en el futuro?

R. Puedo darle las cifras actuales. En la primera mitad de 2013 DS obtuvo el 20% de nuestras ventas a particulares en Europa. Pero hay muchas diferencias entre países. Lo más interesante de DS es que mientras el mercado europeo bajó un 7 %, sus ventas subieron más del 3 %. Cuando se lanzó DS muchos observadores eran escépticos decían que no iba a funcionar. Pero también el Xsara Picasso era arriesgado.

P. Cuando llegó ya triunfaba el Renault Scénic…

R. Sí, pero cuando lo diseñamos cinco años antes no había Scénic. Y hay elementos comparables entre Xsara Picasso y Cactus. Al enseñarlo a los clientes, una parte nos ha dicho: “Lo quiero inmediatamente, me encanta”, y le dan un 9 sobre 10. Y otros lo rechazan:“No es para mí”. Afortunadamente, hay muchos más que dicen: “Lo quiero ahora”. Este coche te encanta o lo rechazas. Pero lo prefiero.

P. Hábleme de la tecnología que están desarrollando, ¿Seguirán solo con híbridos diésel?

R. Tendremos que desarrollar varias tecnologías y creo que habrá híbridos ligeros, híbridos completos, eléctricos… No hay una solución para reducir emisiones y consumos. Dependerán de segmentos, usuarios y públicos objetivos.

P. ¿Serán más importantes los híbridos diésel o los de gasolina?

R. Si pensamos en global creo que la gasolina será más importante. En EE UU, que es uno de los mayores mercados, hay poco diésel y China, que será cada vez más grande, es totalmente de gasolina.

P. ¿Qué ventas le gustaría que tuviera Citroën en 2020?

R. Es difícil decirlo y muy imprudente calcular una cifra. Lo que me preocupa es nuestra capacidad para recuperar el crecimiento. Somos muy fuertes fuera de Europa: en la primera mitad del año crecimos un 23%. Es clave mantener esa base de crecimiento fuera y seguir bien en Europa, es decir, recuperar cuota de mercado. Pretendemos hacerlo en la segunda mitad de este año y en el próximo, con los C4 Picasso y Grand Picasso, con el Cactus…

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