Actualidad

El nuevo VW Golf se comunica con el entorno para reforzar la seguridad

La octava generación mantiene un estilo continuista, pero presenta un interior diferente y estrena una gran gama mecánica e innovaciones de seguridad revolucionarias.

Golf

El VW Golf se ha convertido en un fenómeno que ha perdurado durante 45 años. / VW

Después de 45 años de vida, siete generaciones y más de 35 millones de unidades producidas, el Golf es el Volkswagen (VW) más exitoso y un auténtico icono del universo automovilístico. Y en esta octava generación, que se acaba de desvelar en Wolfsburgo (Alemania), la sede central, da continuidad a la saga y hace que su historia, casi ya leyenda del motor, continúe.

El Golf 8 podrá pedirse en España desde diciembre, aunque las primeras unidades se entregarán en febrero de 2020. En el lanzamiento se ofrecerá con carrocería de cinco puertas y más adelante debería llegar la Variant o familiar. Los precios se anunciarán a finales de noviembre.

Como ha sucedido con los últimos Golf, el octavo recuerda con claridad a su antecesor y parece más una puesta al día que un modelo nuevo. Pero con semejante pedigrí, ningún fabricante se arriesgaría a perder ventas proponiendo un diseño completamente diferente que pudiera causar rechazo y mermar su popularidad comercial.

El interior, en cambio, es un caso aparte y las modificaciones son evidentes. El salpicadero forma ahora una banda horizontal que recorre la cabina a lo ancho y se parece al del Touareg, el SUV superior de VW, con una instrumentación digital junto a una pantalla central de gran tamaño que agrupa la mayoría de funciones y ha permitido eliminar muchos botones, ofreciendo así una imagen más limpia y actual.

Las dimensiones tampoco varían demasiado, aunque la carrocería tiene un formato más estilizado, porque gana longitud (4,28 metros, tres centímetros más) y pierde altura (1,45 metros, cuatro menos). La aerodinámica, por su parte, también se beneficia y la octava entrega de la familia es la que mejor corta el aire (Cx: 0,275).

Sin embargo, y como también ha sucedido en los últimos Golf, la mecánica y la tecnología concentran las novedades más llamativas. La mecánica, porque reúne una de las mayores gamas mecánicas del mercado, con alternativas de gasolina, diésel, gas natural, microhíbridas y hasta híbridas enchufables. Y, además, porque los consumos y emisiones bajan hasta un 17% frente al modelo saliente.

La tecnología, por su parte, porque la última generación del compacto alemán estrena innovaciones de seguridad como la comunicación Car2X, que conecta al modelo con las infraestructuras y los vehículos del entorno para evitar accidentes, y asimismo por avances digitales como la llave en el móvil, el asistente virtual de a bordo o la opción de guardar los ajustes del vehículo en la nube.

La paleta de motorizaciones contemplará, cuando se despliegue toda la gama, potencias de 90 a más de 300 CV, todas turbo, y muchas con cambio automático DSG (de serie u opcional) y algunos con tracción 4×4. En gasolina se ofrecerán siete propulsores: 1.0 TSI de tres cilindros, con 90 y 110 CV;  dos 1.5 TSi, con 130 y 150 CV, y también nuevas variantes 2.0 TSi para los Golf GTi, GTi TCR y R, que superarán los 300 CV.

En gasóleo, las posibilidades son más limitadas, tres en concreto. Desaparecen los 1.6 TDI y los tres son 2.0 TDI: 115 CV, 150 CV y el próximo que motorizará al Golf GTD, que rondará los 200 CV. Todos equiparán AdBlue para reducir al mínimo la emisión de óxidos de nitrógeno (NOx). El catálogo de propulsores se completa con versiones de GNC o gas natural comprimido, que se asociarán a la mecánica 1.5 TGI de 130 CV.

Además, se anuncian tres nuevas variantes microhíbridos y otras dos híbridas enchufables. Por el contrario, los actuales e-Golf o eléctricos desaparecen de la gama, porque se reservan para el nuevo modelo a pilas compacto de la marca, el ID.3.

Las variantes microhíbridas, denominadas eTSI, se combinan con redes eléctricas de 48 voltios y el motor 1.5 TSI, y estarán disponibles en versiones de 110, 130 y 150 CV. Las híbridas enchufables, que se llaman eHybrid, emplean el motor 1.4 TSi más otro eléctrico de alta potencia, y se dividirán en dos variantes diferentes: normal, con 204 CV y enfocada a lograr la máxima autonomía y el mínimo consumo, y GTE, que sube a 245 CV y hace guiños a la deportividad y las prestaciones.

La tecnología, como se citaba, marca otra gran novedad. Y es que, entre otros avances, el Golf 8 estrena el sistema Car2X de comunicación con el entorno. Funciona con un radio de acción de hasta 800 metros y registra la información de averías, accidentes, atascos, obras y otras incidencias que se produzcan en el área cercana al vehículo y pueden alterar la seguridad de circulación. El intercambio de datos se realiza en milisegundos a través de la nueva red 5G.

Pero a esta innovación hay que sumar también otros gadgets digitales, algunos ya conocidos, como la llave en el móvil (se puede enviar como si fuera un mensaje para dejar el coche), el nuevo asistente virtual Alexa, integrado en la pantalla central y al que se podrán hacerse consultas, vía voz, de cierta complejidad, y el acceso permanente a Internet, que permitirá, entre otras cosas, guardar en la nube datos del vehículo, y cargarlos y descargarlos a voluntad cuando se necesite: desde los ajustes físicos del volante y el asiento, hasta una ruta del navegador o actualizaciones del sistema operativo.

Cerrar

NEWSLETTER

Toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia en tu buzón de correo.

¡Me interesa!
Por ahora no