Las vacaciones son terreno abonado para los olvidos. Entre maletas, escapadas improvisadas, jornadas de playa y desplazamientos a toda velocidad para no perder una reserva o un tren, muchos viajeros terminan dejando algo atrás. En ocasiones se trata de unas simples gafas de sol. Otras veces, de objetos mucho más difíciles de imaginar.
Cabify ha analizado cerca de 2.000 objetos olvidados por usuarios en trayectos realizados a través de su plataforma desde 2019. Según los datos de la compañía española de movilidad y de su filial Vecttor, se gestionan una media de 135 incidencias mensuales relacionadas con pertenencias extraviadas.
Más información
La lista de los despistes más habituales apenas presenta sorpresas. Paraguas, llaves, gafas, teléfonos móviles, documentos personales y vapers figuran entre los artículos que más frecuentemente permanecen en el asiento trasero después de un trayecto. Son objetos cotidianos que suelen quedar atrás en situaciones igual de corrientes: una llamada de última hora, el estrés por llegar a tiempo o la distracción que provoca cargar bolsas y equipaje.
Un diamante perdido
Sin embargo, el inventario también demuestra que los conductores se encuentran de vez en cuando con hallazgos mucho menos convencionales. Entre los objetos recuperados aparece un diamante que logró regresar a manos de su propietario, un disco de oro perteneciente a un conocido artista o unas arras de boda, elementos que probablemente provocaron más de un sobresalto a quienes los echaron en falta.
La relación de artículos singulares continúa con un farol ferroviario inglés, una pecera, un andador o una moqueta de tres metros de longitud. Tampoco faltan un bolso de una firma de lujo, prendas de ropa interior e incluso una botella de óxido nitroso, uno de los hallazgos más llamativos registrados por la compañía.
Especial curiosidad despierta la agenda personal de un reconocido chef, otro de los objetos que terminaron olvidados en un vehículo. Aunque Cabify no revela identidades ni circunstancias, este tipo de descubrimientos alimenta inevitablemente las especulaciones sobre la historia que pudo haber detrás de cada viaje.
El vídeo del día
Cada objeto abandonado encierra una pequeña escena desconocida. Quizá una celebración que acabó demasiado tarde, una mudanza improvisada, una despedida apresurada o simplemente un despiste provocado por el ritmo frenético de estos meses. Lo que está claro es que, cuando llega el verano, los kilómetros aumentan… y también las posibilidades de bajarse del coche dejando algo importante atrás.
Los olvidos extravagantes no son exclusivos de Cabify. Uber también ha constatado que los pasajeros son capaces de abandonar en un vehículo objetos tan improbables como una mesa de DJ, una peluca rizada, una aspiradora, un violín o un arnés de kitesurf. Según datos difundidos por la plataforma, durante 2025 se registraron más de 56.000 objetos olvidados en trayectos realizados en España, una cifra que apenas difiere de la del año anterior y que confirma hasta qué punto los despistes forman parte de la movilidad cotidiana.
Objetos perdidos en Uber
Los teléfonos móviles continúan siendo los grandes protagonistas de estas pérdidas, acompañados por cámaras fotográficas, mochilas, bolsos, maletas y carteras. Son elementos que suelen utilizarse durante el trayecto o que se depositan temporalmente sobre el asiento, lo que facilita que queden atrás cuando llega el momento de bajar del coche.
Más información
Sin embargo, son los hallazgos más inusuales los que mejor retratan las historias que se esconden detrás de cada viaje. Entre los objetos recuperados por Uber también figuran una hamburguesa, una silla de playa, un carro de la compra o un patinete, ejemplos de cómo trabajo, ocio, deporte y compras pueden coincidir en un mismo desplazamiento urbano.
El análisis realizado por la compañía detecta además un momento especialmente propicio para los despistes: el domingo a la una de la madrugada. La combinación de cansancio, ocio nocturno y prisas parece crear el escenario perfecto para olvidar cualquier pertenencia, desde unas simples gafas de sol hasta objetos mucho más difíciles de justificar.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram
