La Guardia Civil ha intervenido cerca de 12.000 litros de combustible destinados al abastecimiento de embarcaciones vinculadas al narcotráfico en las provincias de Huelva y Murcia. En las operaciones, los agentes han detenido a cuatro personas e incautado varias embarcaciones.
Según ha informado el Instituto Armado, en la costa onubense los agentes llevaron a cabo tres intervenciones en las que se incautaron un total de 347 petacas de combustible, unos 8.675 litros. Además, detuvieron a dos personas e intervinieron cinco embarcaciones relacionadas con el suministro de gasolina a narcolanchas.
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Una de las operaciones tuvo lugar en la madrugada del pasado sábado, cuando el Sistema Integral de Vigilancia Exterior detectó una embarcación sospechosa en la costa. Los agentes iniciaron su seguimiento hasta tierra y sorprendieron a sus ocupantes mientras intercambiaban personal y víveres, una maniobra habitual en este tipo de redes logísticas.
Tras la intervención, los guardias civiles detuvieron a dos personas por un delito contra la seguridad colectiva y las pusieron a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Moguer (Huelva).
En otra actuación, en Isla Cristina, los agentes intervinieron 38 petacas en una embarcación recreativa cuya tripulación huyó antes de su llegada. Asimismo, en el espigón de Mazagón, el Servicio Marítimo localizó otras 130 petacas en el interior de una embarcación semirrígida que se encontraba encallada.
Estas intervenciones permitieron además retirar de la circulación cinco embarcaciones tipo patera utilizadas para el petaqueo, empleadas para almacenar y transportar combustible con destino a narcolanchas que operan en alta mar.
Persecución y choque en Murcia
Por otro lado, en la Región de Murcia, la Guardia Civil desarrolló una operación en las inmediaciones de la playa de El Gorguel que se saldó con la intervención de 136 garrafas, que contenían unos 3.400 litros de gasolina. En este dispositivo, los agentes detuvieron a dos tripulantes por delitos de contrabando y contra la seguridad colectiva, relacionados con el transporte y almacenamiento de sustancias peligrosas.
El operativo se activó cuando los sistemas de vigilancia detectaron una lancha que navegaba a gran velocidad en dirección a aguas internacionales. Ante estos indicios, el Servicio Marítimo se desplazó hasta la zona y localizó una embarcación semirrígida de unos 13 metros de eslora, equipada con tres motores fueraborda de gran potencia.
Al percatarse de la presencia policial, sus ocupantes emprendieron la huida, lo que dio lugar a una persecución marítima que terminó cuando la lancha colisionó contra una jaula de piscifactoría, donde quedó finalmente varada.
Tras el impacto, dos de los tres tripulantes se lanzaron al mar para intentar escapar a nado. Los agentes rescataron a uno de ellos, que fue trasladado posteriormente a un centro sanitario al presentar síntomas de hipotermia. El segundo logró huir y no pudo ser localizado pese al dispositivo de búsqueda desplegado con la colaboración de Salvamento Marítimo.
A qué penas se enfrentan
Estas actividades, conocidas como petaqueo, forman parte de la logística que da soporte al narcotráfico en el mar, ya que permiten abastecer de combustible a las narcolanchas que operan en alta mar y evitan que estas tengan que regresar a puerto. Se trata de una práctica cada vez más vigilada por las fuerzas de seguridad, al estar directamente vinculada a organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas.
Los implicados en este tipo de operativos pueden enfrentarse a delitos de contrabando y contra la seguridad colectiva, especialmente por el transporte y almacenamiento de grandes cantidades de combustible sin control. En función de la gravedad, estos delitos pueden acarrear penas de prisión, sanciones económicas elevadas y la incautación de embarcaciones y del material utilizado en la actividad ilícita.
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