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El invento que resolverá (o no) el gran lío de las rotondas

Un experto en seguridad vial propone como solución unas nuevas glorietas con señalización y diseño específicos. Ya se han probado con éxito en Puçol (Valencia).

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Los accidentes mortales en rotondas han crecido alarmantemente en los últimos años. / GETTY IMAGES

La rotonda se inventó a principios del siglo XX, empezó a extenderse en los años sesenta y a España llegó en 1976, y 40 años después sigue generando tensiones y polémica entre los conductores. Para terminar con esos problemas, el perito judicial y experto en seguridad vial Carlos Escrich propone como solución las Rotondas R.I. (rotondas inteligentes), con una señalización y un diseño específicos que ya se ha probado en la localidad de Puçol (Valencia).

Sobre el papel, y entre otras ventajas, las rotondas actuales mejoran la seguridad y la fluidez en las intersecciones y otorgan mayor flexibilidad a los conductores, y además reducen el gasto y la contaminación de los cruces gobernados por semáforos. Pero la realidad es otra: las malas entradas, las salidas incorrectas y los excesos de velocidad generan numerosas situaciones de peligro en las glorietas. De hecho, un estudio reciente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) señala que entre 2012 y 2016 el número de percances mortales en este tipo de infraestructura vial creció un 131% en carretera (de 16 se ha pasado a 37), mientras que en las situadas en zonas urbanas el incremento fue del 86,7% (de 15 a 28).

Los objetivos de las rotondas inteligentes

Con el diseño de las rotondas inteligentes, Carlos Escrich pretende mejorar la seguridad y fluidez del tráfico interviniendo en tres aspectos fundamentales de la circulación.

Mejorar el acceso. El diseño de la entrada debe reducir la velocidad de aproximación a la rotonda y permitir fluidez en la incorporación a la circulación en su interior.

• Mejorar la circulación interior. Este tipo de glorietas permiten disminuir la velocidad, aumentar el control del vehículo, incrementar la atención del conductor, mejorar las condiciones de seguridad y determinar con objetividad la responsabilidad en los accidentes.

• Mejorar la salida de la rotonda. Los vehículos que circulan por el anillo pueden abandonarlo sin producir ninguna alteración en el resto de vehículos que marchan por él, obligando al conductor a un mayor control del vehículo en su trazado.

Para ello se utilizan tres marcas viales diferentes: líneas discontinuas, líneas continuas (que no se pueden atravesar dentro de la rotonda) y flechas de dirección, que indican a los conductores el lugar por donde pueden iniciar el cambio de carril para utilizar un carril de salida.

“La gran diferencia con las turborrotondas es que mi diseño obliga a salir desde el carril exterior y, sobre todo, hace prácticas las rotondas con dos carriles de salida, ya que el vehículo que circula por el carril interior también puede salir de la rotonda sin peligro de colisión, en paralelo al vehículo que circula por el carril exterior”, asegura Escrich.

El autor de las rotondas inteligentes tuvo la primera idea de su proyecto trabajando como reconstructor de accidentes de tráfico. Su principal objetivo era dar con un diseño económico y “fácil de aplicar a las infraestructuras existentes”.

“Lo más sencillo y barato me pareció usar la señalización horizontal, todo lo el mundo sabe lo que es una línea continua, que por otra parte va extruida”, añade Escrich. La idea es que las líneas continuas de estas glorietas estén perfiladas por captafaros, dispositivos en forma de pirámide truncada que reflejan la luz de los focos de un vehículo y, además, producen una vibración en caso de que el coche las atraviese: queda claro que la maniobra no está permitida.

Por añadidura, este tipo de glorieta impide el conocido timo de la rotonda, con el que numerosos grupos organizados tratan de estafar a las compañías aseguradoras circulando por el carril exterior hasta que un vehículo los golpea.

A la línea continua, como clave del diseño, se añaden las señales de limitación de velocidad previas a la glorieta (a 30 km/h), así como las señales que indiquen con suficiente antelación las direcciones de las distintas salidas.

En junio de este año se instaló una de estas rotondas en Puçol (Valencia), 20 kilómetros al norte de la capital. Desde la inauguración no se ha registrado ni un solo incidente a pesar de que está situada en una zona de tráfico intenso, con dos colegios a su lado. “Al principio a la gente le llamó la atención el diseño, pero hemos hecho un seguimiento junto con la Policía Local y la experiencia ha sido positiva. La aceptación es en general buena, los conductores intuyen bien la forma de circular en estas rotondas, que facilita mucho las cosas”, resume el concejal de Tráfico, Movilidad y Medio Ambiente, Juan José Manzaneque.

Cómo se utilizan las nuevas rotondas

En función del número de carriles de acceso, de los carriles de circulación interior en la rotonda y de los carriles de salida, las señales de preseñalización de glorieta y las flechas de selección de carriles guían al conductor para seleccionar el acceso correcto. De modo genérico, el creador de estas glorietas distingue dos tipos de diseño:

Rotondas R.I. 1.2
Este tipo de glorieta tiene un carril de acceso, dos de circulación interior y uno de salida.

1. Para salir por la primera salida. Accede al carril exterior de la rotonda (carril derecho). Desde este carril no podrás continuar circulando por el carril exterior de la rotonda. La línea continua que une ambos carriles interiores de la rotonda no lo permite. Sal de la rotonda por la primera salida.
2. Para salir por la segunda salida. Accede al carril interior por encima de la línea discontinua que separa ambos carriles de circulación. Indica con el intermitente la intención de cambiar de carril. Pasada la línea continua de la primera salida, la línea discontinua te permite acceder al carril exterior y te obliga a tomar la segunda salida de la rotonda.
3. Para salir por la tercera salida. Accede al carril interior. Indica con el intermitente la intención de cambiar de carril. Pasada la línea continua de la segunda salida, la línea discontinua te permite acceder al carril exterior y te obliga a tomar la tercera salida de la rotonda.
4. Para hacer un cambio de sentido. Accede al carril interior. Indica con el intermitente la intención de cambiar de carril. Pasada la línea continua de la tercera salida, la línea discontinua te permite acceder al carril exterior y te obliga a tomar la cuarta salida de la rotonda.

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Rotondas R.I. 2.2
Dos carriles de acceso, dos de circulación interior y dos carriles de salida

1. Para salir por la primera salida. Circula por el carril derecho y accede al carril exterior de la rotonda. Desde él no podrás continuar circulando por la rotonda porque la línea continua no lo permite. Si la primera salida de la rotonda dispone de dos carriles, también podrás salir desde el carril interior.
2. Para salir por la segunda salida. Circula por el carril izquierdo y accede al carril interior de la rotonda por encima de la línea discontinua que separa ambos carriles de circulación. Indica la intención de cambiar de carril. Pasada la línea continua de la primera salida, la línea discontinua te permitirá acceder al carril exterior de la rotonda. Desde aquí puedes salir de la rotonda por la segunda salida (o por la primera, en el caso de que existan dos carriles de salida).
3. Para salir por la tercera salida. Circula por el carril izquierdo y accede al carril interior de la rotonda por encima de la línea discontinua que separa ambos carriles de circulación. Indica la intención de cambiar de carril. Pasada la línea continua de la segunda salida, la línea discontinua te permitirá acceder al carril exterior de la rotonda. Desde aquí puedes salir de la rotonda por la tercera salida (o por la segunda, en el caso de que existan dos carriles de salida)
4. Para hacer un cambio de sentido. Circula por el carril izquierdo y accede al carril interior de la rotonda por encima de la línea discontinua que separa ambos carriles de circulación. Indica la intención de cambiar de carril. Pasada la línea continua de la tercera salida, la línea discontinua te permitirá acceder al carril exterior de la rotonda. Desde aquí puedes salir de la rotonda por la cuarta salida (o por la tercera, en el caso de que existan dos carriles de salida)

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