Jeep lleva 76 años fabricando vehículos todoterreno, así que mira con optimismo un escenario en el que los ahora llamados SUV reclaman un protagonismo destacado. De fabricar 300.000 unidades en 2009 ha pasado a las 1,4 millones del ejercicio 2016, al amparo del Grupo Fiat y del fenómeno de este tipo de automóviles. Ahora refuerza su ofensiva con el nuevo Jeep Compass, un modelo pensado para jugar en las grandes ligas, para competir con rivales tan cualificados como el Nissan Qasqhai, el Seat Ateca, el Hyundai Tucson, el Renault Kadjar, el Peugeot 3008  o el Volkswagen Tiguan.

Ya se encuentra a la venta en los concesionarios de la marca en una horquilla de precios de entre 25.540 y 39.240 euros, con una oferta de lanzamiento que se puede quedar en 19.950 euros para la versión básica bonificada con todas las promociones disponibles.

El diseño del Jeep Compass se alimenta de la mejor tradición de la marca estadounidense pero con unas líneas absolutamente actuales. Su carrocería de 4,39 metros de longitud recuerda en algunos matices a su hermano mayor en Grand Cherokee, una inspiración que complementa con detalles de fuerte personalidad propia, desde el pilar posterior con forma de aleta de tiburón a una zaga muy atractiva. Es un producto conseguido estéticamente, algo imprescindible para aspirar al éxito en este segmento C de los todocaminos.

La seguridad y la conectividad son dos de las grandes apuestas de Jeep con el Compass. El coche tiene 70 soluciones tecnológicas que le han permitido obtener la máxima calificación de cinco estrellas en las pruebas Euro NCAP, mientras que pantallas centrales de 5, 7 u 8,4 pulgadas (dependiendo de versiones o de modo opcional la más grande) son el centro de un sistema de infoentretenimiento que admite la conexión directa con dispositivos móviles con sistemas operativos iOS y Android, además de las posibilidades del sistema Uconnect nativo de la marca.

La gama se basa en cuatro líneas de equipamiento: Sport, Longitude, Limited y Trailhawk. Esta última, habitual en la oferta Jeep, se corresponde con la versión más campera tanto en su mecánica como en su dotación y de momento no está disponible en el mercado español, al que llegará a comienzos de 2018. Además, las posibilidades de personalización del vehículo son numerosas gracias a los accesorios de la marca Mopar que se ofrecerán a los clientes del Compass.

La oferta mecánica consta de dos propulsores de gasolina y tres diésel. Los primeros tienen la misma base Multiair de 1,4 litros de 140 y 170 CV; para los que prefieran el gasóleo como combustible la propuesta de Jeep pasa por sus Multijet de 1,6 litros con 120 CV y las opciones 2.0 con rendimientos de 140 y 170 CV. Estas motorizaciones se combinan con un cambio manual de seis relaciones (para las menos potentes) u otro automático por convertidor de par y nueve marchas. Del mismo modo, el comprador podrá elegir entre la tracción delantera o la tracción total Active Drive.

jeep compass

Una breve toma de contacto con el nuevo Compass permite comprobar que se trata de un producto de solvencia indiscutible y argumentos suficientes para reclamar su parte del pastel en el mercado SUV. El interior está bien aprovechado y el maletero se encuentra en la media del segmento en cuanto a capacidad, mientras que los acabados son de buena factura, con un equipamiento destacable en las dos variantes superiores.

Es un coche confortable y equilibrado, se mueve con soltura en carretera gracias al aplomo de su carrocería, una pisada firme y una respuesta contundente del motor con valores de par convincentes (al menos en la versión de pruebas diésel de 140 CV).

Y un aspecto que define y diferencia a este Jeep de otros modelos similares es que no renuncia al ADN de la marca en lo que respecta a su planteamiento campero, exhibiendo un potencial de utilización fuera del asfalto por encima de lo habitual. En este sentido, resulta una alternativa a tener en cuenta por aquellos que busquen un todocamino realmente polivalente, algo más que un turismo con carrocería elevada y aspecto de 4×4. Un auténtico Jeep, en definitiva.