Hay coches de cine cuya silueta resulta reconocible incluso décadas después de aparecer en pantalla. Muy pocos, sin embargo, vuelven al mercado después de permanecer tantos años fuera del alcance de los coleccionistas.
Uno de ellos acaba de hacerlo tras 34 años. Conserva prácticamente intacta su apariencia y bajo una carrocería difícil de olvidar esconde una mecánica mucho más convencional de lo que parece.
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La Batmobile de Michael Keaton sale a subasta
Se trata de la Batmobile utilizada en Batman Returns, la película dirigida por Tim Burton y estrenada en 1992 con Michael Keaton interpretando a Bruce Wayne. No es una reproducción posterior ni una de las numerosas réplicas construidas alrededor de este diseño.
Julien’s Auctions la identifica como la Hero Batmobile, el ejemplar número uno empleado durante la producción y utilizado en pantalla. La casa de subastas asegura que el vehículo ha podido ser identificado en las imágenes de la película.
Será además la primera vez que este ejemplar salga a subasta. La venta tendrá lugar el próximo 23 de noviembre en Los Ángeles y también permitirá participar a través de internet.
El precio esperado está a la altura de su historia. Julien’s Auctions calcula que puede alcanzar entre cinco y siete millones de dólares, aproximadamente entre 4,3 y seis millones de euros al cambio actual.
Tres coches construidos para la película
Para Batman Returns, Carl Casper y Hollywood Productions recibieron el encargo de construir tres vehículos basándose en el diseño de la Batmobile introducida por Tim Burton en Batman (1989).
La estética había sido desarrollada bajo la dirección del diseñador de producción Anton Furst, con los diseños e ilustraciones conceptuales de Julian Caldow. Para la segunda película se necesitaban nuevas unidades capaces de responder a las exigencias del rodaje.
El que ahora busca propietario es el número uno de aquellos tres. Su condición de hero car resulta especialmente relevante en el mundo del coleccionismo cinematográfico, ya que identifica a una de las unidades principales preparadas para aparecer ante las cámaras.
Tras terminar el rodaje, el vehículo estuvo presente en el estreno de la película y en una celebración de Warner Bros. Posteriormente permaneció almacenado durante años antes de reaparecer públicamente en 2021 en el Marconi Automotive Museum de California.
Casi seis metros construidos sobre dos Chevrolet
Su apariencia puede hacer pensar en una construcción completamente desarrollada desde cero, pero bajo la carrocería existe una curiosa conexión con un automóvil convencional.
Carl Casper construyó el vehículo utilizando una estructura formada al unir dos chasis de Chevrolet Impala. Sobre ella se instaló una espectacular carrocería de fibra de vidrio, esculpida prácticamente a mano.
El resultado alcanza los 19 pies y ocho pulgadas de longitud, equivalentes a aproximadamente 5,99 metros. Una cifra que explica las proporciones extraordinariamente alargadas que presenta en pantalla y que convertiría encontrarle sitio en cualquier garaje convencional en una tarea complicada.
El frontal está dominado por una enorme entrada que simula la turbina de un avión, mientras la carrocería se prolonga hacia una trasera rematada por dos enormes aletas inspiradas en las alas de un murciélago.
La pintura negra brillante también tiene una particularidad difícil de encontrar en una pieza cinematográfica de esta edad: sigue siendo la utilizada durante el rodaje y la apariencia exterior se ha mantenido sin alterar desde entonces.
La turbina es falsa, pero tiene un V8
La enorme entrada frontal puede sugerir una mecánica especialmente exótica. La realidad es bastante diferente. El Batmobile puede moverse por sus propios medios gracias a un motor V8 de Chevrolet asociado a una transmisión automática de tres velocidades.
Por tanto, el enorme propulsor a reacción que parece esconderse detrás de su diseño pertenece fundamentalmente al universo de Gotham. El sonido y buena parte de los efectos que convertían al coche en una máquina casi imposible eran producto del trabajo cinematográfico.
Eso no significa que todos sus efectos fueran ficticios. El ejemplar conservado en el Marconi Automotive Museum cuenta con un sistema capaz de producir llamas de más de seis metros desde la parte posterior, uno de los elementos más espectaculares asociados al vehículo.
Su condición de coche funcional fue precisamente una de las necesidades de la producción. El vehículo no debía limitarse a permanecer inmóvil frente a las cámaras, sino desplazarse durante las secuencias para las que había sido preparado.
Una Batmobile ya alcanzó 4,62 millones
Existe un precedente que permite entender las cifras que se manejan para esta unidad. En enero de 2013 salió a subasta el Batmobile original de la serie televisiva de 1966, creada por George Barris a partir del prototipo Lincoln Futura de 1955.
El vehículo terminó adjudicándose por 4,62 millones de dólares, incluyendo la comisión. Guinness World Records mantiene aquella operación como el récord de objeto relacionado con Batman vendido en una subasta.
La estimación mínima del Batmobile de Batman Returns ya supera esa cifra. Si el próximo 23 de noviembre encuentra comprador dentro del rango calculado por Julien’s Auctions, establecería un nuevo listón para los vehículos de Batman vendidos públicamente.
La diferencia es también generacional. La unidad de 1966 acompañó a Adam West en televisión, mientras que la que ahora busca propietario pertenece a la reinterpretación mucho más oscura que Tim Burton llevó al cine con Michael Keaton.
Mucho más que la Batmobile
El automóvil será la pieza principal de una subasta organizada conjuntamente por Julien’s Auctions y Turner Classic Movies, pero no será el único objeto relacionado con Gotham que cambiará de manos.
La denominada The Ultimate Batmobile Auction incluirá también vestuario, accesorios, materiales de producción y objetos de colección relacionados con las diferentes etapas cinematográficas y televisivas del personaje.
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Nació en Madrid y desde pequeña soñaba con conducir. Estudió Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos y amplió su formación en Barcelona con un máster en Periodismo Deportivo en la Universitat Pompeu Fabra. Especializada en motor y también en competición, combina la redacción con la radio y la cobertura de grandes premios de motociclismo.
