Es híbrido, pero no eléctrico, y permite recorrer 100 kilómetros con solo 3,20 euros, aunque contamina aún menos que los primeros. Y tiene unos precios más asequibles: el nuevo Seat Ibiza TGi se vende a partir de 17.410 euros, pero se pueden quedar en solo 10.650 euros si se suman todos los descuentos que ofrece la marca. Así, Seat regala la tecnología de gas, porque rebaja los 2.000 de sobreprecio que tienen las versiones de GNC (gas natural comprimido) frente a las de gasolina equivalentes (TSi).

Después, hay que sumarle otros 700 si se entrega un coche usado a cambio, y hasta 2.500 más si se financia la compra con la marca. Por último, hay hasta 2.000 euros posibles en función del acabado, empezando por los 500 euros de rebaja que tienen todos los Ibiza. La marca española añade también el paquete Confianza Seat, que incluye cinco años de garantía, mantenimiento y asistencia en carretera gratuitos, y el seguro a todo riesgo para el primer año. Asimismo, Gas Natural regala un bono de 200 euros en combustible que, según el consumo medio oficial, permitiría recorrer los primeros 6.000 kilómetros gratis.

La receta que agrupa esta tecnología ecológica se resume en las siglas TGi, las tres letras que acompañan a los Seat híbridos bicombustible preparados para funcionar con gasolina y con gas natural comprimido o GNC. Y como Seat la está promocionando para absorber las ventas que pierde con la caída de los diésel, los TGi cuestan igual que sus equivalentes de gasolina.

Las nuevas versiones TGi son la alternativa limpia a los tradicionales TDi de gasóleo y tras el lanzamiento del Seat León TGi de 110 CV, llega ahora el nuevo Seat Ibiza TGi de 90 CV. Alcanza 180 km/h y anuncia un consumo medio de solo 3,3 kilos a los 100 kilómetros funcionando con gas (0,975 euros el kilo). O lo que es lo mismo: solo 3,20 euros cada 100 kilómetros.

La cifra marca un nuevo récord del mercado, dejando al margen los coches eléctricos con precios de compra muy superiores, y supone un ahorro de 45% frente al Ibiza 1.0 TSI (95 CV) equivalente de gasolina (5,8 euros a los 100 kilómetros) y otro 31% menos que el coste de uso de un Ibiza TDI 95 CV de gasóleo (4,6 euros). Los cálculos además se han realizado con los consumos oficiales homologados, que en condiciones reales pueden subir en torno a un 20% y aumentan aún más la diferencia en euros entre los tres combustibles.

El Ibiza GNC tiene la etiqueta ECO, que le permite acceder al centro de ciudades como Madrid en días de alta contaminación y le sirve para pagar el 50% del SER o aparcamiento regulado, porque es más limpio que los modelos de gasolina y diésel equivalentes: emite solo 88 g/km de CO2, no produce partículas y sus emisiones de óxido de nitrógeno (NOx) son prácticamente inapreciables. Y en algunas ciudades como Madrid y Barcelona tiene también un 7%5 de exención en el impuesto de circulación.

Por lo demás, el Seat Ibiza TGi de GNC combina dos depósitos de gas de máxima seguridad que han superado las pruebas de choque del organismo europeo EuroNCAP. Suman 13 kilos de capacidad, suficientes para recorrer 394 kilómetros con gas. Y se pueden repostar en cualquiera de los 50 puntos de carga distribuidos por toda España (70 previstos para final de año). Aunque los TGi funcionan siempre con gas hasta que se agota, añaden también otro depósito de 40 litros de gasolina que sirve para arrancar cuando hace menos de 10 grados y en el caso del Ibiza, amplían su autonomía oficial hasta 1.194 kilómetros, más de 800 en uso real.

Por último el Ibiza 1.0 TGi se vende en los cuatro acabados: Reference Plus (desde 17.410 euros y hasta 10.650 con todos los descuentos), Style Plus (19.250 y hasta 12.560), Xcellence (20.730 y hasta 13.460) y el deportivo FR Ecoplus (22.310 y hasta 14.900). Todos incluyen cinco años de garantía, mantenimiento y asistencia gratuitos.