Unos cristales limpios son cruciales para la seguridad al volante: no en vano, el 90% de la información que recibe el conductor llega a través de sus ojos. Cuando los limpiaparabrisas dejan marcas en la luna delantera es sinónimo de que algo no funciona correctamente: ¿el qué? ¿Por qué? ¿Cómo solucionarlo?
Esto es especialmente relevante todo el año, pero ahora cobra más importancia porque las precipitaciones suelen ser más frecuentes. Esta semana, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) prevé la llegada de un “tren de borrascas” que cruzará la península desde el suroeste dejando lluvias generalizadas, aumento de la nubosidad y un ambiente templado.
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Las antiestéticas marcas que aparecen en el parabrisas, a veces, son difíciles de eliminar y siempre afectan a la visibilidad del conductor. Los residuos de lluvia, nieve, sal y otros contaminantes climáticos son los responsables.
Se producen cuando los limpiaparabrisas no cumplen su función correctamente. Esta es la causa, pero ¿cuál es la solución? La misma que se aplica cuando se deslizan por el cristal y ese movimiento va acompañado de un chirrido: limpiar las gomas.
¿Cómo limpiar las gomas?
Para retirar toda la suciedad bastará con pasar un paño, limpio y suave, con agua y un detergente no agresivo. También se puede aplicar un producto específico para gomas o cauchos. Cuidado con no dañar los bordes de las escobillas.
A continuación hay que limpiar la luna delantera: la suciedad y la grasa se acumulan debido a las condiciones climáticas y esto ensucia los limpiaparabrisas. Los residuos de cera de los lavaderos también pueden dejar marcas. Lo mejor es usar un producto específico, que elimina la suciedad más incrustada.
Restaurar las gomas o comprar unas nuevas
Si después de esto, los limpiaparabrisas siguen dejando rayas… lo más aconsejable es sustituir las gomas por unas nuevas. Existe otra opción, más asequible, que pasa por recuperarlas con un truco tan útil como económico. Sólo es necesario tener a mano vinagre, vaselina y seguir estos pasos:
- Verter una pequeña cantidad de vinagre en un trapo de microfibra y frotarlo con cuidado por las gomas de las escobillas.
- Con otro paño limpio, quitar los excesos del vinagre aplicado.
- Cuando las gomas estén secas, aplicar un poco de vaselina: la clásica sirve.
- Esperar hasta que el caucho absorba la vaselina. ¿Cuánto tiempo? Hay quien recomienda un par de horas y otros prefieren dejar que las gomas reposen toda la noche.
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Desde que aprendió a hablar y escribir, una de sus pasiones siempre fue contar todo lo que pasaba a su alrededor. Hizo las maletas y cambió Zaragoza por Madrid para estudiar Periodismo en la Universidad Complutense. Antes de graduarse, el mundo del motor se cruzó en su camino… y nunca lo ha abandonado.
