Cualquier coche de combustión emite gases por su tubo de escape y es normal que salga humo de él. Sin embargo, la normalidad está en que la cantidad sea poca y que no tenga mucho color, pero fuera de estas dos condiciones puede indicar problemas de distinta índole. Por ejemplo, ¿qué significa que haya humo blanco en el coche?
En este caso hay dos opciones diferentes, una por la que no hay que preocuparse y otra que es bastante grave.
Más información
La primera es si es un humo blanco pero ligero y que desaparece rápidamente. En ese caso no hay problema, ya que se trata de vapor de agua debido a la condensación, que se evapora por el calor.
Pero si el humo es espeso y persistente, la cosa cambia. En ese caso podría indicar una fuga en la junta de la culata o la presencia de refrigerante en la cámara de combustión. Esto puede hacer que el motor se sobrecaliente y derivar en una avería, llegando incluso a “gripar”, por lo que conviene acudir a un taller.
El humo de otros colores en el sistema de escape
- Humo gris: puede deberse a varias causas, como problemas en el turbo, por una pérdida de aceite en el sistema de sobrealimentación o por el mal funcionamiento del sistema de ventilación de gases de aceite del cárter, que hace que se gaste demasiado aceite
- Humo azul: es indicativo de que el motor está quemando aceite, lo que puede ser consecuencia de un desgaste de los segmentos del pistón, de unos retenes de válvulas defectuosos o por problemas en el turbo
- Humo negro: es la prueba de que hay demasiado combustible en la mezcla aire-combustible, algo que se puede deber a problemas con la sonda lambda, por un filtro de aire obstruido o por inyectores en mal estado
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
¿Conduces un diésel? Este componente clave puede salvarte de costosas averías y de suspender en la ITV
Peligro oculto en la baliza V-16: la advertencia de un cardiólogo que preocupa a quienes llevan marcapasos