Normalmente, el testigo con forma de motor se enciende al activar el contacto y se apaga al arrancar. Si no es así o si se activa cuando el coche está en marcha, hay que acudir rápidamente al taller: indica que el sistema electrónico ha detectado algún fallo que debe ser revisado.
La responsable de velar por el correcto funcionamiento de los diferentes órganos del motor es la ECU (unidad de control del motor, por sus siglas en inglés). Más conocida como centralita, se trata de un pequeño dispositivo electrónico que regula funciones como el encendido o la alimentación. También registra sus parámetros de actividad. Y si detecta que no son normales, avisa al conductor mediante el mencionado testigo de avería.
Las causas que provocan la alerta mecánica pueden ser muy diversas, pero siempre se aconseja una inmediata visita al taller. Todas afectan a componentes importantes del motor, que pueden resultar dañados en breve plazo o provocar averías mucho más importantes. Y también ponen en riesgo la propia seguridad del vehículo.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram