El BMW i8 fue el modelo con el que nació la división híbrido/eléctrica i de la marca alemana. Prácticamente desde su salida al mercado se planteó con la posibilidad de lanzar una variante descapotable y posteriores prototipos demostraron que se trataba de una conversión natural. El fabricante se ha hecho de rogar, el desafío técnico presentaba sus complicaciones, pero por fin ha presentado el BMW i8 Roadster. Y cumple con las expectativas.

Su estética es idéntica a la de su hermano en la variante 2018, con la única diferencia de un techo plegable de lona. Este se abre y se cierra pulsando un botón en un proceso que dura apenas 15 segundos y que se puede llevar a cabo en movimiento a velocidades de hasta 50 km/h. El único inconveniente importante (su peso es 60 kilos superior, un incremento bastante aceptable considerando la complejidad de un descapotable), es que para acomodar todo el sistema de plegado el deportivo ha tenido que renunciar a sus asientos traseros (que no eran muy amplios) y convertirse en biplaza. Eso sí, en contrapartida gana algo de espacio de almacenamiento justo detrás de las dos plazas delanteras.

La marca ha aprovechado para evolucionar la mecánica híbrida enchufable y actualizar, de paso, también el del Coupé. Así, el sistema híbrido combina un motor de gasolina, un tricilíndrico 1.5 de 231 CV y 320 Nm de par máximo, con otro eléctrico que entrega 143 CV (12 más que antes) para desarrollar una potencia conjunta de 374 CV. Como resultado, acelera de 0 a 100 km/h en 4,6 segundos.

Además, el sistema de baterías incrementa su capacidad de 7,1 kWh a 11,6 kWh, lo que repercute en la autonomía eléctrica del modelo, que en el Coupé pasa de 37 kilómetros a 55, y en el BMW i8 Roadster queda establecida en 53 kilómetros. En este modo sin emisiones puede alcanzar 105 km/h como velocidad máxima, cifra que se eleva a 120 km/h en el modo eDrive. Homologa un consumo medio de 2,1 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 46 g/km.

La primeras unidades de ambas versiones estarán en los concesionarios en mayo del próximo año. BMW España no dispone aún de un precio cerrado para ninguna de ellas, pero como referencia cabe señalar que en Alemania el Roadster ya se vende por 15.000 euros más que la carrocería cerrada, una diferencia que será similar en el mercado español.