El Grupo PSA  aspira a ser mucho más que uno de los grandes productores mundiales de automóviles. Su ambición es participar en el imparable fenómeno de la transformación de la movilidad como un referente en todo tipo de servicios para particulares y empresas, un desafío en el que se enmarca el lanzamiento de un nuevo escúter eléctrico, el Peugeot 2.0, que servirá como base para el desarrollo de su proyecto de moto compartida.

Peugeot Motorcycles considera que ahora dispone de la herramienta ideal para incrementar su penetración en el mercado del reparto e introducirse con argumentos en el motosharing para usuarios finales. A partir del próximo mes de junio tendrá en su red de distribución este modelo que sale a la venta por 4.100 euros (más IVA), disponible tanto particulares como principalmente empresas. Y antes de finales de este año espera que esté operativo su servicio propio de alquiler por minutos en las principales ciudades españolas, para lo que no descarta asociarse con algún especialista de este sector.

La Peugeot 2.0 es un producto desarrollado en Estados Unidos por GenZe, propiedad del Grupo Mahindra que también participa en la división de motocicletas de la empresa francesa. Se trata de un vehículo sencillo y especialmente concebido para el servicio al que se destina, con una estructura de aluminio muy resistente que da soporte al resto de los componentes. Su peso es de 100 kilos y en la rueda trasera se aloja un motor de eléctrico con una potencia nominal de 1,9 kW, alimentado por una batería de extraíble con una autonomía de 50 kilómetros (la marca asegura que es un dato de utilización real y no de una distancia teórica, de ahí que sea inferior al que ofrecen otras marcas de su competencia).

Batería extraíble 

La batería es precisamente uno de los puntos que el fabricante más destaca del nuevo escúter, que está homologado como ciclomotor por su potencia y prestaciones. Se recarga por completo en tres horas y media en cualquier enchufe doméstico, tanto instalada directamente en la moto como trasladándola a cualquier otro punto de carga gracias a su facilidad de extracción, dimensiones compactas y un peso de 14 kilos en los que se incluye el transformador. Otras de sus características es que se refrigera por líquido, mediante una cera que se diluye en cada una de sus celdas individuales con el calor generado por la propia batería, lo que incrementa su rendimiento pero también su seguridad.

moto Peugeot

La batería se extrae con total facilidad si es necesario.

La conectividad es otro de los pilares en los que se asienta el modelo de movilidad propuesto por Peugeot. Su escúter se puede controlar y gestionar a distancia a través de diferentes plataformas digitales, lo que supone una ventaja incuestionable tanto para el uso compartido como para las empresas de reparto, que estarán así en contacto con su flota siempre que lo precisen. Además, la Peugeot 2.0 dispone de una pantalla digital TFT a color de 7 pulgadas sobre el manillar que, con un manejo táctil, permite al conductor acceder a las distintas funcionalidades del vehículo, entre ellas la selección de tres modos de utilización, la vigilancia del estado de la batería, la carga disponible, el ordenador de viaje, el diagnóstico de la mecánica…

moto peugeot

La conectividad es otra de las claves de la Peugeot 2.0.

La capacidad de transportar carga, fundamental en los servicios de reparto, está muy conseguida con diferentes soluciones que se anclan sobre seis puntos de fijación en la parte posterior de la moto, con una capacidad de hasta 75 litros. En el caso del cliente final o de un uso compartido dispondrá de espacio más que suficiente para guardar objetos personales o equipamiento, incluyendo un casco integral.