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Porsche 718 Cayman, el deportivo que entusiasma a Walter Röhrl

“Su gran avance es el nuevo motor turbo, en Nürburgring mejoramos 10 segundos”, asegura el bicampeón del mundo de rallys.

Porsche 718 Cayman

El septuagenario bicampeón del mundo de rallys está encantado con la incorporación de los motores turbo.

El paso del tiempo ha dejado huella en su piel. A pesar de su espigada figura, aún en forma gracias al ciclismo, que practica recorriendo no menos de 80 kilómetros diarios, las arrugas delatan sus 70 años. Pero cuando pisa a fondo el acelerador del nuevo Porsche 718 Cayman, nadie diría que el que conduce es un septuagenario. Eso sí, todo un bicampeón del mundo, el gran Walter Röhrl, la leyenda alemana de los rallys.

Volando sobre el circuito sueco de Sturup, una corta pista de poco más de dos kilómetros, pero con un trazado espectacular, Röhrl descubre las bondades de la nueva versión del benjamín de la marca de Stuttgart. “Su gran avance es el nuevo motor turbo de cuatro cilindros. Cierto que el sonido no es igual que el del anterior seis cilindros atmosférico, pero su respuesta y su par es tremendamente superior. Tanto, que en Nürburgring hemos mejorado en 10 segundos el tiempo de la anterior versión. También se han perfeccionado detalles de la dirección o la suspensión, pero insisto, el gran paso adelante es el motor. Aceleras desde abajo y la respuesta es inmediata”, dice al tiempo que pisa a fondo el acelerador.

Y es que el nuevo Cayman, el modelo más asequible de Porsche, que ahora incorpora las cifras del mítico 718 a su denominación, el modelo que triunfó en su categoría en Le Mans, Sebring o la Targa Florio en los 50 y 60, ha dado el salto a los motores de cuatro cilindros turboalimentados, dejando atrás los de seis, aunque manteniendo su configuración bóxer. Un sacrilegio para los más puristas, pero un gran paso adelante como confirma Röhrl y delatan sus cifras. Hay dos versiones, de 300 y 350 CV en el caso del modelo S, que se pueden adquirir desde 58.148 euros con caja de cambios manual de seis velocidades o PDK secuencial de siete. En el Cayman tan sólo supone un sobreprecio de poco más de 700 euros gracias a su reducción de emisiones, y el Cayman S se encarece algo más de 3.000 euros. Una inversión totalmente aconsejable por su excelente funcionamiento.

La llegada de los nuevos propulsores ha supuesto un aumento de 25 CV en cada una de las versiones, pero sobre todo una importante mejora del par. Con ello sus prestaciones han mejorado claramente, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 4,7 y 4,2 segundos, y una velocidad máxima de 275 y 285 km/h, respectivamente. Además, también conlleva una clara reducción de consumos y emisiones. Es decir, todo ventajas… excepto porque se pierde ese sonido característico del seis cilindros, aunque el rugido de los nuevos propulsores también es una sinfonía para el amante de las sensaciones fuertes.

Aunque el diseño exterior aparenta más musculatura, las dimensiones permanecen invariables con respecto al modelo anterior. Tan sólo la tapa del maletero, el techo y el parabrisas son iguales, el resto muestra una imagen más moderna, agresiva y vigorosa. En cuanto al chasis, se ha mejorado la dinámica en las curvas y el confort, reforzando los frenos. Opcionalmente se puede elegir el chasis especial PASM 10 milímetros más bajo, que se convierten en 20 en el caso del 718 Cayman S.

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