Cómo hemos cambiado: 60 años de evolución al volante

Del Seat 600 al nuevo Mii, seis grandes diferencias entre dos generaciones de utilitarios.

Seat

Foto: Seat

Sirvió para motorizar a todo un país y ahora celebra su 60 aniversario. El Seat 600 es un modelo legendario de la marca española y sintetiza la esencia de lo que representaba un utilitario de aquellos años 60, tan diferente a un coche de planteamiento similar como el nuevo Mii, también de la marca española.

Ha evolucionado el diseño, la producción, la ingeniería, la tecnología, el equipamiento, los acabados… Tanto que podría parecer imposible comparar dos vehículos separados por esta brecha de tiempo, aunque se puede hacer precisamente para concretar el enorme progreso de la industria de la automoción en estas seis décadas. Estos son algunos detalles curiosos que sirven para poner en situación un cambio que incluso se puede calificar como radical.

Eficiencia en la fabricación

Para fabricar cada una de las 800.000 unidades que salieron de la planta de Seat entre 1957 y 1973 se empleaban 40 horas de trabajo. En la actualidad, la producción de un coche como el Mii no lleva más de 16…

Un equipamiento a años luz

Los detalles de equipamiento de cualquier automóvil actual hubieran sonado a ciencia ficción cincuenta años atrás. Un utilitario como el 600 carecía de dirección asistida, aire acondicionado o elevalunas eléctricos, todo ello de serie en el Mii.

Mucha más capacidad

Aprovechar el espacio en el ‘Pelotilla’ se convirtió en todo un arte para las familias. La habitabilidad propia de sus dimensiones no impedía que su interior se ocupará por cinco personas (cuando no más), mientras que el maletero situado bajo el capó delantero tenía una capacidad de 68,5 litros. El Mii no es mucho más grande en cuanto a tamaño general, pero su maletero llega a los 238 litros, seis veces más que en el 600.

El maletero del 600 estaba ubicado en la parte delantera.

Puertas que se abrían al revés

Hoy resulta impensable encontrar un automóvil de comercialización generalista con apertura de puertas hacia adelante, un sistema que se denominó como suicida. Se utilizó en las primeras versiones del 600 antes de que se sustituyeran por otras convencionales, con innegables ventajas en cuanto a seguridad.

Mínima seguridad

Si el equipamiento de confort ha evolucionado, el mismo criterio es aplicable a los elementos de seguridad de un automóvil moderno. Los primeros 600 no tenían cinturones de seguridad, ni reposacabezas y el asiento sólo abarcaba el 40% del cuerpo de su ocupante. Nada que ver con los cuatro airbags del Mii o su sistema de frenada en ciudad capaz de evitar de forma automática las colisiones.

De coche viajero al concepto más urbano

El 600 fue el coche único para la mayoría de las familias españolas, así que su utilización no renunciaba a cualquier tipo de desplazamiento, incluyendo largos viajes por carretera a plena carga. Un utilitario como el Mii también puede cumplir dignamente fuera de la ciudad, pero su filosofía se enfocan prioritariamente a un entorno urbano y uso cotidiano.

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