33 años del Seat Ibiza: coches como para llegar de España a Nueva Zelanda

Cuatro generaciones del mítico modelo, para 5,4 millones de unidad fabricadas desde 1984.

33 años del Seat Ibiza: coches como para llegar de España a Nueva Zelanda

La línea del montaje del Seat Ibiza en Martorell. / seat

Nació en 1984 y en sus 33 años de existencia, concretados hasta ahora en cuatro generaciones, el Seat Ibiza se ha convertido en un imprescindible en su segmento, un modelo de referencia que muy pronto tendrá un nuevo relevo. Estos son algunos de los datos claves y curiosidades de un coche que marca tendencia.

Nacido en Barcelona

Cada una de las cuatro generaciones del Ibiza han sido productos completamente made in Spain, diseñadas, desarrolladas y fabricadas en Martorell (Barcelona). El legendario diseñador italiano Giorgetto Giugiaro fue el encargado del primer modelo en 1984, mientras que la colaboración de Porsche resultó esencial para la ingeniería del motor.

Más de 5,4 millones de unidades

En estos 33 años de existencia, el Ibiza se ha convertido en el turismo español más vendido de la historia, con nada menos que 5,4 millones de unidades. Colocadas en línea recta, su distancia superaría la existente entre España y Nueva Zelanda.

Vocación internacional

En la factoría de Martorell se fabrican cada día 700 unidades del Ibiza. De ellas, el 80% tiene como destino los mercados internacionales, exportándose a más de 75 países.

Fabricación robotizada

Cada Ibiza tiene unas 3.000 piezas, que son ensambladas por más de 700 robots en el proceso de fabricación. La línea total de montaje mide más de 12 kilómetros y en los 33 años de su producción se han utilizado para las carrocerías 70 millones de kilos de pintura, suficientes para pintar un millar de veces la Torre Eiffel.

El consumo, a la mitad

El primer Ibiza consumía de promedio 7,8 litros por cada 100 kilómetros recorridos; un 1.4 TDI actual gasta tan sólo 3,6 litros para recorrer la misma distancia, es decir, menos de la mitad que su bisabuelo.

Un toque femenino

Con el primer Ibiza llegaron las mujeres a la línea de producción de Seat. En la actualidad, el 21% de los profesionales que fabrican el coche lo son, el porcentaje femenino más alto de la industria española de la automoción. Ellas también ocupan un lugar destacado entre los clientes del modelo, ya que el 51% de los compradores del Ibiza son mujeres.

Pasión por la competición

El mundo del deporte en general y del automovilismo en particular ha tenido un protagonismo destacado en la historia del Ibiza. Fue el coche oficial de los Juegos Olímpicos de 1992, mientras que en las carreras el modelo consiguió títulos mundiales de rallies de la categoría F2 en 1996, 1997 y 1998.