Los 9 coches voladores que verás en el aire en una década

Dentro de diez años, automóviles y aviones se mezclarán en el cielo como si nada. Ese es el camino que quiere seguir la industria.

Los 9 coches voladores que verás en el aire en una década

Lilium-Jet, un proyecto con el apoyo de la Agencia Espacial Europea.

Todo el mundo los llama coches voladores, pero todavía no son coches que vuelan. Puede que parezcan más pequeños helicópteros, sí, o drones gigantes, quizá aviones que recuerdan vagamente a un automóvil… Pero ya están bautizados: son los coches voladores y representan la movilidad que viene.

Modelos de aeronaves (generalmente unipersonales) que, en todo caso, sobrevuelan un horizonte relativamente próximo y son la cuarta pata (probablemente la que más cojea todavía) de la revolución de la industria automovilística. Representan el futuro cercano de la automoción junto con los modelos eléctricos, los coches autónomos y los servicios que prestan Uber y empresas similares.

Y ya hay unos cuantos proyectos en marcha, algunos con verdaderos visos de hacerse realidad más pronto que tarde. Otra cosa será que la regulación tarde en llenar el vacío legal, o que la sociedad esté preparada para ello.

En allanar ese camino trabaja el proyecto myCopter, financiado por la Unión Europea y desarrollado por expertos de seis instituciones. Su objetivo es investigar la viabilidad de los vehículos aéreos personales y, en el apartado práctico, diseñar sistemas de control intuitivos (no tan complejos como los mandos de un avión) y avanzar en la automatización necesaria.

1. PAL-V LIBERTY

La empresa holandesa PAL-V está tan segura de que su proyecto va a salir adelante que el prototipo PAL-V Liberty ya se puede reservar. De momento hay disponibles 90 unidades Pioneer Edition, a un precio de 599.000 dólares (casi 567.000 euros), y posteriormente se presentará el modelo de acceso (PAL-V Liberty Sport) a un precio de 376.000 euros.

Se trata de un girocóptero de gasolina que se convierte en coche, y viceversa, en un proceso que dura unos diez minutos, y que es capaz de circular por carretera a 160 km/h y de hacer por el aire (hasta 3.500 metros de altitud) un trayecto de hasta 400 kilómetros. Ahora el objetivo de la empresa es mejorar el diseño para que el producto definitivo tenga más aspecto de coche.  

2. AEROMOBIL 3.0

Este modelo de la compañía eslovaca probablemente se acerque más que ninguno a la idea de coche volador: cuatro ruedas, un frontal “de coche” y la posibilidad de que se transforme en avión. Funciona con gasolina y es capaz de volar a 160 km/h a una altura de 3.000 metros (no más, porque la cabina no está presurizada).

Su autonomía es de unos 700 km/h y la empresa quiere vender las primeras unidades en 2018. Para pilotar el AeroMobil 3.0 hará falta una licencia de avión ligero.

3. TERRAFUGIA TF-X

Otro modelo que verdaderamente parece un coche y cuyo fabricante demuestra tener la suficiente consistencia como para que el prototipo llegue a las calles y a los cielos. La empresa Terrafugia lleva trabajando en este concepto desde 2006: primero existió el prototipo Transition (que se puede reservar, de hecho), pero ese primer modelo ha sido muy superado por el TF-X.

Este es capaz de despegar y aterrizar verticalmente (necesita un diámetro de solo 30 metros), ofrece una velocidad de crucero de 320 km/h, una autonomía de 800 kilómetros y puede transportar a cuatro personas. La compañía, no obstante, no se atreve a dar una fecha de producción.

4. VOLOCOPTER

E-Volo quiere empezar a vender este mismo año este… ¿coche volador? Más bien un dron enorme con capacidad para dos personas que hace vuelos experimentales desde hace ya un año. Pretende revolucionar la movilidad urbana, aunque su enorme aro superior, con 18 pequeñas hélices, deberá reducirse para no saturar rápidamente el espacio aéreo.

Pesa 200 kilos y sus creadores quieren empezar a comercializarlo este año por 300.000 euros. Calculan que, fabricado a gran escala, podría costar unos 10.000.

5. VAHANA

Uno de los coches voladores de los que más se habla, aunque el proyecto en el que trabaja Airbus el concepto ‘coche’ queda bastante diluido. Se trata más bien de una aeronave unipersonal que adelanta la movilidad del futuro.

Un convertiplano capaz de despegar como un helicóptero, volar como un avión y cubrir 80 kilómetros (la autonomía de la que dispone) en la mitad de tiempo que un coche. Airbus calcula que la aeronave Vahana no llegará a producirse antes de diez o 20 años, probablemente para que sea utilizada en servicios de movilidad compartida. Eso sí: se pilotará a sí misma.

6. LILIUM-JET

El modelo en el que está trabajando Lilium Aviation, startup auspiciada por el centro de incubación de empresas de la Agencia Espacial Europea, despega y aterriza verticalmente, promete una velocidad punta de 400 km/h, una altitud máxima de 3.000 metros y una autonomía de unos 500 kilómetros.

Los 435 CV de potencia de esta aeronave eléctrica, que exigirá formación de piloto de avión ligero, están repartidos en 36 pequeños motores.

7. HOVERBIKE SCORPION-3

La empresa rusa Hoversurf acaba de presentar su prototipo de artilugio volador, un curioso híbrido entre moto y dron con capacidad para una persona. No hay hueco para un pasajero, y el peso máximo que soporta es de 150 kilos.

La empresa no ha ofrecido datos sobre la altura a la que puede volar su Hoverbike Scorpion-3, pero sí ha informado de que podrá alcanzar los 100 km/h y que, de momento, tiene una autonomía de media hora.  

8. ZEE.AERO

El cofundador de Google, Larry Page, quiere dar impulso a los coches voladores, en el que ha invertido personalmente 100 millones de euros a través de la empresa Zee.Aero. La startup está desarrollando un modelo del que apenas ha trascendido información, más allá del boceto presentado en la oficina de patentes. Será eléctrico, eso sí, y despegará verticalmente.

9. SKYDRIVE

En el año 2020, el sueño olímpico japonés volará en el aire de Tokio gracias al pequeño monoplaza Skydrive. Capaz de circular a ras de suelo con sus tres ruedas, está pensado en realidad para sobrevolar las calles a unos diez metros de altura y moverse con agilidad y ligereza. Sus dimensiones son perfectas para ello: 2,8 metros de longitud y 1,3 de anchura. La velocidad máxima llega a los 100 km/h.