C-Aircross Concept, el futuro SUV compacto de Citroën

Creado sobre la base del Citroën C3, será competidor directo del exitoso Nissan Juke y del futuro Seat Arona, entre otros.

C-Aircross Concept, el futuro SUV compacto de Citroën

La marca francesa no podía dejar desatendido un segmento tan exitoso como el C-SUV.

Del Citroën C4 Cactus, el nuevo C3 tomó prestadas bastantes señas de identidad. Ahora parece que el siguiente paso en la familia francesa será mantenerse en la senda de los todocaminos, pero en un segmento inferior: el C-Aircross Concept adelanta el futuro SUV compacto de Citroën.

Aunque tenga la etiqueta de prototipo, no hay más que mirarlo para ver que es prácticamente un modelo de producción y su lanzamiento (del que todavía no se ha dicho nada) es un movimiento lógico dadas las buenas ventas que cosechan modelos como el Nissan Juke o el Renault Captur. Con una longitud de 4.150 mm, una anchura de 1.740 mm y una altura de 1.630 mm entraría directamente en la lucha.

Es fácilmente identificable como un modelo de la marca, pues luce las soluciones estéticas que hemos visto en sus últimos lanzamientos: el logo como divisor entre capó y frontal, y los grupos ópticos divididos con la luz diurna en la parte superior y la principal en la inferior. Además, su espíritu de fuera de carretera queda patente con las protecciones de los bajos y las barras del techo. Detalles como las llantas de 18 pulgadas o el efecto tridimensional de los faros traseros le dan un toque bastante llamativo.

Es en el habitáculo donde los diseñadores se han permitido más licencias, creando un aspecto futurista que cambiará bastante en la variante de producción. A pesar de ello, muestra las líneas generales que Citroën quiere para sus interiores: salpicaderos limpios que reduzcan la botonería a su mínima expresión y den prioridad a las superficies táctiles como método de control. Así, se reparten el protagonismo la pantalla ahumada del Head-Up Display y la consola central de 12 pulgadas.

La marca del doble chevron incide en dos aspectos importantes: el confort y la conectividad. De lo primero se encargan los asientos anchos, las superficies acristaladas que permiten la entrada de luz natural y los numerosos huecos portaobjetos repartidos por todo el habitáculo. De lo segundo, una dotación tecnológica que incluye sistema de navegación 3D, wifi, puesto de carga de smartphones por inducción, una aplicación para compartir documentos con el resto de los pasajeros o la ConnectedCAM de Citroën.

De lo que no hay ni siquiera una mención es de la posible gama mecánica o de transmisiones del C-Aircross Concept; únicamente está confirmado el Grip Control, que permite variar entre distintos modos para mejorar el agarre en cualquier situación.

Habrá que esperar al Salón de Ginebra del próximo mes de marzo para conocer más datos.