Por qué este bebé nunca debería viajar así en el coche

En el primer trayecto del hospital a casa se cometen algunos errores por culpa de la inexperiencia y la falta de previsión: aprende a evitarlos.

Por qué este bebé nunca debería viajar así en el coche

La ropa del bebé puede afectar mucho a la seguridad.

Ya está, ha llegado el momento. Tras unos días en el hospital, por fin podéis llevarlo a casa. Es vuestro tesoro más preciado y todo está listo para que por fin conozca el que va a ser su hogar, pero, antes, va a vivir también su primer viaje en coche. Y ahora, la gran pregunta: ¿conocemos todas las medidas que debemos tener en cuenta para que ese primer trayecto del bebé sea 100% seguro?

La Dirección General de Tráfico (DGT) sostiene que los sistemas de retención infantil reducen en un 75% las muertes de los pequeños y previenen en un 90% las lesiones. No obstante, ¿hay recomendaciones específicas para los bebés recién nacidos? Hablamos de conducción y recién nacidos con el director del Área de Seguridad Vial de la Fundación Mapfre, Jesús Monclús.

“Lo primero que deberíamos hacer es desterrar ese latiguillo que asegura que los niños son de goma. Tal vez lo sean con cinco o seis años, pero los recién nacidos son más bien de cristal, y así hay que tratarlos”, afirma Monclús.

Un bebé tiene una cabeza extremadamente frágil y sus huesos son todavía demasiado flexibles, además de que los músculos de su cuello están todavía sin desarrollar, por eso hay que viajar con ellos extremando las atenciones.

“Existen dos maneras de transportarlos: en capazos que se instalan transversalmente para que puedan ir tumbados o en sillas infantiles homologadas que les permiten ir erguidos, siempre en el asiento trasero. En este caso, nuestra recomendación es que viajen mirando hacia atrás el mayor tiempo posible, sin tener prisa por instalar otros sistemas que vayan en el sentido de la marcha”.

Porque viajando en el sentido contrario, los niños y bebés van mucho más seguros. “La primera opción son las sillas del grupo cero, para los pequeños que pesan hasta 13 kilos, pero luego hay muchas otras que mantienen esta posición hacia atrás hasta que pesan 25”, repasa Monclús, que afirma, además, que estos sistemas previenen las posibles lesiones producidas por frenazos bruscos.

Pero no sólo hay que atender al sistema de retención. Los consejos para aumentar la seguridad del bebé en su primer viaje en coche se cuentan por decenas. “En primer lugar, conviene haber instalado la silla días antes de tener que utilizarla, para no dejar nada a la improvisación o para evitar cualquier problema con el sistema”, explica Monclús.

Del mismo modo que la cuna, el cuco y la bañera están listos en casa, la silla debe estar también preparada dentro del coche. Y una vez montados, hay que colocar al bebé con la espalda perfectamente apoyada y recta y, preferiblemente, con un adulto al lado que permanezca pendiente de sus necesidades.

Silla infantil

Los mejores sistemas de retención infantil son los que llevan a los niños a contramarcha.

“Otro tema importante es el de la ropa. Conviene evitar cualquier holgura para garantizar que el pequeño va bien sujeto. Por eso, si se le quiere tapar con una manta, es preferible que esta vaya por encima de los arneses”, aconseja Monclús, que ofrece también un truco para calcular la holgura perfecta: “Normalmente, basta con meter dos dedos entre el arnés y el niño; si podemos hacerlo, el sistema no estará correctamente ajustado y correremos el riesgo de que el bebé se escurra. También se puede calcular pinzando la cinta; si somos capaces de coger un pellizco, deberemos apretarla un poco más”, repasa.

Atención también a los objetos con los que viajamos: “Los asientos y la bandeja trasera deben estar despejados, puesto que cualquier elemento puede convertirse en un proyectil en caso de frenazo o colisión”, afirma Monclús. Lo mismo sucede con los juguetes o peluches, que no deberán tener piezas duras como botones u otros detalles como ojos o nariz de plástico.

¿Y es preferible que el bebé vaya despierto? “Eso da lo mismo. Dado que los niños no se marean por no tener desarrollados los huesos del oído, y a no ser que tengan algún problema de cualquier tipo del que ya nos habrán alertado en el hospital, el bebé puede ir dormido sin ningún problema”, asegura el experto.

En opinión de Jesús Monclús, en España no contamos con la información necesaria. O, al menos, no observa una adecuada promoción desde las instituciones. “Si bien en otros países como Estados Unidos la seguridad vial infantil es una asignatura obligatoria de los cursos prenatales y los centros hospitalarios imparten una formación completa, en nuestro país son pocos los que la ofrecen”, se lamenta.

Por eso, considera que todas las maternidades deberían tener un protocolo en este sentido y por eso también trabajan con la Federación de Asociaciones de Matronas de España para fomentar estas líneas de información.