Toyota Concept-i, el coche que establece una relación ‘humana’ contigo

El modelo cuenta con Yui, un sistema de inteligencia artificial que aprende con el piloto, evoluciona y crea una relación más cálida.

Toyota Concept-i, el coche que establece una relación ‘humana’ contigo

Toyora Concept-i, un coche que sabe entenderte.

La dicotomía conducción autónoma/diversión al volante parece irreconciliable. Si gana la primera, seremos meros pasajeros; para conseguir la segunda hace falta que nos dejen disfrutar a nuestro aire. La solución, por tanto, está en ofrecer en el mismo vehículo ambas opciones, y este es el enfoque del Toyota Concept-i. Aunque no es el primero en proponerlo, sí es el primero en incluir en la ecuación un sistema de inteligencia artificial avanzado.

El sistema responde al nombre de Yui y, según Toyota, es capaz de “prever las necesidades de los usuarios, inspirar su imaginación y mejorar su calidad de vida”. Yui aprende del conductor, crece y puede establecer una relación “humana”, además de estar siempre presente y en comunicación constante con quien se encuentre al volante, ya se esté conduciendo en modo autónomo o manual (algo que se indica con unas luces de colores en la zona de los pies).

De esta manera, cuando Yui no está al mando del coche, se sirve de diversas tecnologías para potenciar la seguridad de conducción, como estímulos visuales y táctiles que mejoren la respuesta del conductor. Todo el desarrollo, llevado a cabo por el CALTY Design Research de Toyota en Newport Beach y el Toyota Innovation Hub en San Francisco, se ha realizado según la filosofía de “calidez cinética”, que implica que las tecnologías de movilidad deben ser cálidas, divertidas y acogedoras.

Esto queda patente en el diseño del Toyota Concept-i, que se ha llevado a cabo de dentro a fuera y partiendo del interfaz de usuario de Yui, que prescinde de grandes pantallas y presenta un conjunto creado para potenciar la capacidad del sistema de utilizar la luz, el sonido y el tacto para comunicar información al conductor.