El uso del móvil mientras se conduce vuelve a estar bajo la lupa. Las sanciones se endurecen y los controles son cada vez más estrictos, recordando a los conductores que cualquier distracción puede tener consecuencias reales en la carretera.
Un ejemplo reciente llega desde Francia, en el departamento de Pas-de-Calais, donde una normativa permite suspender el carnet hasta dos meses por utilizar el móvil al volante. La sanción se suma a la retirada de puntos y a la multa económica habitual, pero introduce una vía administrativa para aplicar la suspensión de forma inmediata.
Más información
Una respuesta ante la siniestralidad
La medida responde a un aumento de accidentes en la zona. En 2025, se registraron 57 fallecidos en la red viaria local, una cifra que las autoridades consideran preocupante. La prefectura defiende que la combinación de sanción económica y riesgo real de perder el permiso actúa como un freno efectivo frente a conductas peligrosas.
El endurecimiento no sustituye las sanciones previas. La multa de 135 euros y la retirada de tres puntos siguen vigentes, pero la novedad es la aplicación rápida de la suspensión administrativa, agilizando el proceso y reforzando la prevención.

Experiencias en otros territorios
En las Landes, desde noviembre de 2025 se permite la suspensión administrativa por el uso del móvil, con un máximo de seis meses en ciertos supuestos. Los expertos destacan que sanciones inmediatas y controles frecuentes logran cambios de hábito más efectivos que las multas tradicionales.
El teléfono sigue siendo una de las principales causas de distracción, junto al alcohol y las drogas. Incluso trayectos cortos representan un riesgo elevado, y la combinación de sanciones económicas y administrativas aumenta la percepción de peligro entre los conductores.
Profesionales bajo lupa
Los conductores profesionales están sujetos a medidas más severas. Quienes circulen bajo los efectos de alcohol o drogas pueden ver su permiso suspendido hasta 12 meses, mientras que los particulares enfrentan un máximo de dos meses. La idea es que la norma impacte en todos los niveles, reforzando la seguridad de la vía y evitando accidentes prevenibles.
Algunos conductores consideran que es necesaria para reducir víctimas y accidentes. Otros opinan que debería acompañarse de campañas educativas y preventivas.
¿Y en España qué ocurre?
En España, la normativa ya contempla sanciones severas por el uso del móvil al volante. Según la Dirección General de Tráfico, sujetar el teléfono mientras se conduce implica una multa de 200 euros y la retirada de seis puntos del permiso, incluso aunque no se esté hablando en ese momento.
El simple hecho de sostener el dispositivo ya es sancionable. Además, si el uso genera una conducción negligente, las consecuencias pueden agravarse e incluso derivar en responsabilidades penales si se produce un accidente.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
Si miro la hora en un reloj inteligente mientras conduzco, ¿pueden multarme?
La duda más repetida al volante: ¿puedes tocar el móvil en un semáforo si llevas manos libres?