Los excrementos de aves son altamente corrosivos debido a su composición rica en ácido úrico, una sustancia que puede alcanzar un pH de 3, equivalente al de un refresco muy ácido.
En contacto prolongado con la carrocería, esta mezcla puede dañar el barniz, dejar sombras permanentes e incluso marcar la pintura de forma irreversible. Por eso, limpiarlos rápido no es solo una cuestión estética: es mantenimiento preventivo.
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Excremento de aves, el enemigo de tu coche
La siguiente escena se dio en Madrid, cerca de Puerta de Toledo. Se trataba de una imagen que cualquier conductor quiere evitar: una fila completa de coches totalmente cubierta de excrementos. No era un par de manchas, sino auténticas salpicaduras masivas, especialmente concentradas en capós y parabrisas.
El motivo de estos ‘bombazos’ de excrementos estaba en las alturas. Y es que justo encima de esos coches había un árbol cargado de pequeños frutos oscuros, muy apetecidos por palomas y otras aves habituales en la ciudad. Esos frutos (que se ven claramente en la siguiente foto) estaban justo en el momento de maduración en que caen con facilidad… y atraen a las aves para alimentarse.
El resultado: las palomas se posan, comen, digieren rápido… y los vehículos sufren las consecuencias.

La combinación perfecta para el desastre
El árbol de la imagen es el Ligustrum lucidum, conocido en España como aligustre del Japón, una especie muy común en calles y parques de ciudades como Madrid. Este árbol produce pequeños frutos redondos de color negro o morado oscuro que crecen en racimos y aparecen principalmente en otoño e invierno.
Aunque estas bayas no son comestibles para las personas, muchas aves urbanas las consumen con frecuencia, ya que son una fuente de alimento fácil de encontrar cuando escasean otros frutos. Además, los racimos son abundantes y permanecen bastante tiempo en el árbol, lo que los convierte en un recurso muy aprovechado por distintas especies de pájaros.

Cómo quitar el excremento (incluso si está seco)
Los expertos recomiendan un truco sencillo para eliminar las heces sin dañar la pintura. Se debe colocar una bayeta húmeda sobre la mancha, dejarla actuar entre 10 y 15 minutos y después retirar suavemente. Esto reblandece el residuo sin necesidad de frotar con fuerza.
Otros consejos útiles:
- Usar agua templada y jabón neutro.
- Evitar productos abrasivos o esponjas duras.
- Aplicar una capa de cera protectora cada cierto tiempo para que la carrocería resista mejor los impactos.
- Si es posible, evitar aparcar bajo árboles con frutos pequeños y oscuros, especialmente en otoño e invierno.
El producto estrella de Amazon
Otra opción práctica disponible en Amazon es este pack de toallitas hechas específicas para quitar el excremento de aves impregnado en el coche. Tiene un precio de 22 euros y 3.396 valoraciones. Los buenos comentarios lo puntúan con un 4,5 de 5.
Entre las reseñas de los usuarios, destaca esta: “No sé qué llevará la toallita que el caso es que sí se nota que salen mejor con eso que con agua o con alcohol (había probado previamente en otras ocasiones con ‘toallitas desinfectantes’ de estas que dan en el avión y en muchos sitios)”.
Además, el comprador asegura que actúa perfectamente en excremento seco. Otro de sus beneficios: “Además, me gusta más así en toallita porque abulta menos que llevar en el maletero el típico bote con boquilla de spray”, asegura el mismo comprador.
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Iba caminando por Madrid y he visto este coche aparcado así: el conductor no lo sabe, pero podría recibir una multa de 200 euros 
