Antes de viajar a un país es fundamental documentarse: qué lugares visitar, qué gastronomía probar, cuáles son sus costumbres y horarios, qué posibles estafas son habituales y, por supuesto, cuál es la mejor forma de moverse por la zona. La opción más cómoda suele ser el taxi o un VTC, pero también una de las que más exige ir con ojo.
En ciudades desconocidas, entre el idioma, las prisas y la falta de referencias, es fácil caer en cobros inflados, rutas innecesarias o en algunos ‘trucos’ relacionados con peajes y tarifas. Por eso, informarse con antelación y mantenerse alerta durante el trayecto puede marcar la diferencia para evitar un mal trago.
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Para un turista estadounidense, lo que parecía un viaje sin complicaciones para volver a casa terminó convirtiéndose en una auténtica pesadilla. El hombre había viajado a Egipto y su objetivo era llegar al aeropuerto para, probablemente, regresar a su hogar.
Al comienzo, el trayecto parecía fluir con normalidad, pero a mitad de camino la situación se torció: el viajero empezó a grabar la escena para dejar constancia de lo que estaba ocurriendo.
Un cambio de tarifa inesperado
El conductor del Uber decidió detenerse en mitad de la autopista con el turista a bordo. ¿La razón? Quería que le pagara más dinero por el viaje. Según contaba el hombre, el precio inicial del trayecto era de 250 libras egipcias, lo que equivaldría a unos 4,82 dólares y poco más de cuatro euros.
Sin embargo, el conductor le exigió 250 dólares, una cifra desmesurada en comparación con la tarifa acordada. Ante la negativa del turista a pagar esa cantidad, el conductor optó por parar el coche en plena carretera. En ese momento, el conductor comenzó a hablar por teléfono y se quitó el cinturón de seguridad.
El viajero se encontró así en una situación límite, con pocas alternativas. Si se bajaba del vehículo, temía que el conductor arrancara y se llevara su equipaje. Al final del vídeo, el hombre aseguró que se quedaría allí todo el tiempo que hiciese falta, sin entender muy bien qué estaba pasando ni cómo iba a finalizar el trayecto.
Cómo actuar ante una situación así
Si un conductor detiene el vehículo en una autopista o en un arcén, la prioridad es la seguridad. Conviene evitar bajarse en un punto peligroso y pedir que el coche se desplace a una zona segura, como una gasolinera o un área de servicio, antes de tomar cualquier otra decisión
Si un conductor exige dinero extra o presiona para pagar fuera de la aplicación, lo mejor es no aceptar acuerdos sin registro. Conviene mantener la calma y pedir que se respete la tarifa marcada. Si la situación se complica, es importante buscar ayuda cuanto antes. En Egipto existen líneas directas como el 112 para emergencias, el 122 para la policía y el 126 para la Policía de Turismo, especialmente útil en casos con visitantes.

A la vez, ayuda utilizar las funciones de seguridad de la propia plataforma, como compartir el trayecto y reportar el incidente durante el viaje, además de guardar pruebas básicas. Capturas del precio, la ruta y los datos del conductor facilitan una reclamación posterior y dan contexto a lo sucedido.
Una escena más común de lo que parece
Lo ocurrido con el turista estadounidense en Egipto no es un caso aislado. Este tipo de situaciones se repiten en distintos destinos y, en muchos casos, el problema ni siquiera llega desde un VTC: también aparece con conductores que se ofrecen en el aeropuerto y actúan al margen de cualquier control.
Un grupo de jóvenes que viajaba a Marruecos compartió su experiencia en TikTok,. Según cuenta el autor en la descripción, un chico se les acercó para ofrecerles el trayecto desde el aeropuerto hasta su destino por 15 euros. Un recorrido de no más de diez minutos.
Al principio les pareció caro, pero el cansancio pesó más y aceptaron. Tras meter sus pertenencias en el maletero, relatan que el conductor empezó a “acelerar como un loco”, adelantando y derrapando. Poco después, ya en marcha, les pidió el dinero. El grupo se negó. Pagarían al llegar.
@yuri.adventure Un trayecto de 10 minutos desde el aeropuerto. Se nos acerca un chico diciendo que nos lleva a nuestro destino por 15€ (lo cual ya era bastante pero entre el cansancio y tal le dijimos que si) Metemos las mochilas en el maletero y nada más subirnos empieza a acelerar como un loco adelantando y derrapando. A mitad camino nos pide el dinero, a lo que le decimos que se lo damos cuando lleguemos al destino. Nos insiste en que se lo demos ya y le decimos que lo tenemos en la mochila. Para el coche y nos hace coger el dinero. Cogemos la cartera y arranca de nuevo. Le damos 20€ porque no teníamos 15 y le pedimos los 5 de cambio Entonces nos dice que no, que son 15€ por persona (45€ en total por un trayecto de 10min en coche) Nos negamos rotundamente y nos amenaza con irse con nuestras mochilas hasta que no le paguemos si nos intentamos bajar del coche… Queríamos llamar a la policía pero entre que no nos íbamos a entender por el idioma y que estábamos en marcha gritando con el conductor sin saber dónde estábamos era muy agobiante. Al final le dimos 10€ más (30€ en total) y nos dejó bajarnos. Primera estafa de nuestro viaje a Marruecos 👍🏼 #viajes #marruecos #estafa #scam #taxi ♬ sonido original – yuri.adventure
El conductor insistió una y otra vez. Ellos respondieron que no lo tenían a mano, que estaba en las mochilas. Fue entonces cuando el hombre detuvo el vehículo para que lo cogieran. Le entregaron un billete de 20 euros, esperando que les devolviera los cinco restantes.
Taxistas ilegales
Ahí fue cuando la situación se tensó de verdad. El conductor se negó a devolver el cambio y, además, cambió el discurso: aseguró que el trayecto no costaba 15 euros, sino 15 por persona. Es decir, 45 euros, porque eran tres.
A partir de ese momento, el supuesto taxista empezó a amenazarles con quedarse con sus mochilas si no pagaban. Según explican, tampoco les dejaba bajar del coche. En el vídeo, el grupo insiste en que el propio conductor les dijo “five, five, five”, es decir, cinco para cada uno. Pero él afirmó que esa cantidad era “imposible”. Al final, le dieron diez euros más, 30 en total, y pudieron bajarse.
Tras lo ocurrido, el autor publicó una segunda grabación después de acudir a la policía. Allí, los agentes le recomendaron enseñar las imágenes y facilitar la matrícula a los policías destinados en la zona del aeropuerto. Según explicó, son situaciones bastante habituales, porque muchos individuos se hacen pasar por taxistas. También aseguró que los agentes de esa área trabajan para localizarlos y evitar que estos engaños se repitan.
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