Todos los coches modernos tienen una cosa en común. No se trata del formato SUV ni la electrificación. Todos los coches modernos tienen en común la presencia de sistemas de asistencia a la conducción también conocidos como ADAS. Son obligatorios en los coches, algo que es bueno por cuestiones de seguridad, pero vienen acompañados de pitidos de todo tipo, lo que no es algo tan positivo.
La presencia de estos sistemas tiene como objetivo evitar atropellos, que no se produzca un cambio de carril involuntario, que se respeten los límites de velocidad, que el conductor no deje de prestar atención en carretera, etc. Son muchos y tienen funciones de lo más variadas, pero el problema es que cada uno de ellos lanza avisos en cuanto no se cumple el fin para el que están desarrollados.
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Eso puede hacer que la conducción se convierta en un fastidio e incluso muchos conductores admiten que los encuentran como una distracción que afecta a su desempeño al volante. Es por eso que algunos fabricantes están incluyendo en sus coches la posibilidad de desactivarlos. Ahora le ha llegado el turno a Omoda y Jaecoo.
Puede sonar a algo ilegal, pero no es así. La normativa europea de seguridad que regula todo esto es la GSR2, activa desde julio de 2024 y que establece que todos los vehículos nuevos que se matriculen tienen que incluir distintos sistemas avanzados de asistencia a la conducción. Además, también señala que esos asistentes se activen de manera automática cada vez que se encienda el coche.
Esto hace que, si un conductor, la última vez que cogió el automóvil, dedicó cierto tiempo a desactivar aquellos asistentes que le resultan más molestos, la próxima vez que lo arranque esa personalización se habrá perdido y solo tendrá dos opciones: aguantarse con los sonidos y pitidos que le molestan o perder el tiempo volviendo a configurar los distintos sistemas.

Ahora, las dos marcas chinas ofrecen una tercera alternativa, que es de lo más sencilla, pero también tremendamente práctica: la función “Escenas personalizadas”.
Básicamente, la premisa es que, de manera fácil, a través de apenas un par de toques en la pantalla central, se pueda acceder a los ajustes preferidos del conductor, en los que puede guardar preferencias de todo tipo, incluyendo qué ADAS quiere apagar, cuáles quiere que estén activos y con qué ajustes deben actuar. De esta manera, una tarea que podía hacerse pesada, se lleva a cabo en tan solo unos segundos.
Esta alternativa es la única manera que hay de facilitar a los conductores lidiar con los ADAS de manera rápida sin saltarse la normativa, porque por ley deben estar activados cuando se arranque.
Desde la compañía señalan que con esta función se pueden personalizar todos los ADAS, como el asistente de límite de velocidad o el asistente de tráfico cruzado trasero. Además, en función del coche del que se trate, entre los parámetros personalizables también se pueden encontrar el modo de conducción por defecto, el color de la iluminación ambiental, cuánta recuperación de energía se quiere, etc.
Primero fue Renault
Aunque la idea es buena, no es completamente nueva y es que hay otra marca que lleva haciendo algo parecido desde hace bastante tiempo: Renault.
La firma francesa ha incorporado a sus lanzamientos recientes la función “My Safety”, que se puede utilizar para desactivar o activar simultáneamente un conjunto de sistemas de asistencia a la conducción que estén presentes en el coche. Además, lo hace directamente desde un botón físico, por lo que es incluso más rápido que el sistema de Omoda y Jaecoo.
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