Cuatro utilitarios para moverte por la ciudad en el día a día

Modelos de planteamiento urbano con una imagen diferente y motores de gasolina: Citroën C3 1.2 PureTech Shine, Ford Ka+ 1.2 Ultimate, Honda Jazz 1.3 Comfort y Mazda 2 1.5 Style+Confort.

coches utilitarios

Foto: fotos: césar lucas abreu

Esta prueba reúne a cuatro utilitarios que no suelen entrar en la cesta de la compra habitual de quienes buscan un coche de este tipo y permiten disfrutar un modelo diferente y menos visto que los grandes superventas. Dos son de marcas populares, los nuevos Citroën C3 y Ford Ka+, y los otros, japoneses, y tienen un enfoque más minoritario, los Honda Jazz y Mazda 2.

Todos llevan motor de gasolina y cambio manual. Y se impone el último, que ofrece un planteamiento más completo y polivalente para cumplir en el día a día en ciudad e incluso hacer alguna salida a carretera.

En realidad, esta es su principal diferencia con las versiones turbodiésel de este tipo de modelos, que aportan unas prestaciones muy superiores y se muestran más versátiles a la hora de viajar, sobre todo con todas las plazas ocupadas y equipaje. Pero a cambio, los de gasolina tienen precios más asequibles.

El Mazda 2 aporta un diseño distintivo que se acerca por su imagen a los modelos de las marcas exclusivas, aunque con una gama mecánica más reducida y opciones mucho más limitadas. Se impone en esta prueba porque ofrece un motor más grande y un comportamiento más consistente que le permiten cumplir en ciudad y afrontar los viajes con más desahogo que sus rivales. Y se vende con propulsores de gasolina de 75 y 115 CV (de 13.250 a 17.800 euros sin descuentos).

El Honda Jazz es segundo y destaca por su estilo deportivo y su practicidad interior, con una carrocería monovolumen que amplía la capacidad disponible y unas plazas traseras muy flexibles que permiten repartir mejor el espacio entre carga y pasajeros. Pero le penaliza el tacto poco progresivo y ruidoso de la mecánica y tiene el precio más alto. Se vende con el motor 1.3 de gasolina y 102 CV de la prueba, disponible con cambio manual o automático CVT (desde 16.200 y 17.200 sin descuentos).

El Citroën C3 y el Ford Ka+ empatan. Los dos acaban de llegar y presentan diferencias importantes. El primero busca la originalidad con una línea de cintura alta que transmite robustez y tiene una imagen diferente que le distingue, con detalles muy originales como las almohadillas laterales Airbump, que protegen de los pequeños golpes habituales en ciudad. Destaca por su confort de marcha, pero cuesta como el Mazda y no es tan completo. Se vende con un motor 1.2 tricilíndrico de gasolina en versiones de 68, 82 y 110 CV (de 12.650 a 16.100) y con un moderno 1.6 BlueHDi turbodiésel de 75 y 100 (de 14.900 a 17.200 sin rebajas).

El nuevo Ka+ es el más sencillo y, como ha crecido mucho en tamaño respecto a su antecesor el Ka, se ha convertido en una opción económica a su hermano mayor el Ford Fiesta. Tiene como principal virtud un precio muy económico, entre 4.700 y 5.500 euros inferior. Y en la práctica puede cumplir casi igual, lo que le convierte en la mejor propuesta para quienes buscan la solución más asequible. Se vende con un motor 1.2 de gasolina con 70 y 85 CV (9.900 a 11.100 euros, sin promociones).

CONDUCCIÓN

• El territorio del Mazda, que es el más completo y polivalente y el mejor dotado para la ciudad y la carretera. En parte porque tiene el motor más grande, un 1.5 de 90 CV que, aunque no es el más potente, se muestra más elástico y es el más apropiado para el uso urbano. Y también ofrece unas prestaciones superiores que le permiten viajar con más soltura y defenderse mejor en carretera. Los otros tres están más limitados a la ciudad y alrededores.

• El Honda ofrece a priori la mejor combinación, con el motor más potente, un 1.3 de 102 CV, y un cambio de seis marchas. Pero en la práctica le falta elasticidad a bajo régimen, con lo que se muestra menos manejable en ciudad, y solo se aprecia su mayor potencia cuando se estira por encima de 4.000 revoluciones. Y al final apenas corre un poco más que el Citroën y el Ford. Estos dos equipan motores más pequeños y menos potentes, 1.2 de 82 CV y tres cilindros el C3 y 1.2 de 85 CV el Ka+, ambos con cambio de cinco marchas. Pero, a pesar de su menor potencia, tienen una respuesta más ágil y elástica en ciudad, y aunque corren un poco menos que el Jazz en carretera, la diferencia es pequeña, sobre todo con el Citroën, que se muestra algo más rápido que el Ford.

Volante del Mazda 2.

• El Jazz tiene la mejor estabilidad y es el más ágil en carreteras viradas, con un comportamiento más aplomado y balanceos comedidos. Le sigue de cerca el Mazda, que es algo más lento de dirección y obliga a girar más el volante para entrar en las curvas, pero filtra todo muy bien y transmite una solidez superior que le permite viajar con más soltura y equilibrio. Y transmite una sensación de consistencia que hace sentirse en un coche más grande y superior. El Ford es el más pequeño, pero tiene una dirección rápida, balancea poco y dibuja bien las curvas. Y ofrece un compromiso acertado entre estabilidad y confort. En cambio, el Citroën no está tan conseguido, porque tiene unos reglajes de suspensión excesivamente blandos que combinados con unos neumáticos más grandes descompensan un poco el conjunto. Así, se inclina más al apoyarse en la curva y muestra un comportamiento menos preciso que invita a mantener ritmos más tranquilos en carretera.

• Al Citroën, en cambio, el mayor tamaño de las ruedas le beneficia en las frenadas de emergencia y ha sido el que ha necesitado menos metros para parar, con los otros tres por detrás muy igualados. Y en la calidad de conducción, el más completo y refinando es el Mazda, con un tacto superior, seguido del Ford y el Citroën. El Honda, aunque es el más deportivo por sus características mecánicas, resulta menos agradable de conducir a ritmos tranquilos y sobre todo en ciudad. Así, su menor elasticidad exige reducir más a menudo, lo que, unido a un acelerador de tacto poco progresivo, penaliza el agrado de conducción cuando se circula en ciudad.

VIDA A BORDO

• Los cuatro son coches pequeños, de apenas cuatro metros de largo, pero ofrecen unas plazas delanteras correctas y unas traseras homologadas para tres personas, aunque muy justas, sobre todo en espacio para las piernas. El mejor es el Honda, que está muy bien aprovechado por dentro: tiene más anchura, solo por detrás del C3, y es con diferencia el más desahogado en la zona de las rodillas. En consecuencia, puede alojar a tres niños sin problemas, e incluso a tres adultos en caso de apuro, aunque los dos de los extremos tocan con los laterales del techo. Los demás resultan muy justos en espacio para las piernas y el Mazda además es el más estrecho de los cuatro.

Maletero del Honda Jazz.

• El Jazz ofrece también la mejor modularidad, porque permite levantar las banquetas traseras y plegarlas contra los respaldos para liberar el piso y cargar bultos altos. Y tiene el mejor maletero, aunque seguido de cerca por el C3 y el Mazda 2, que superan al Ka+, según las mediciones realizadas. Además, los cuatro permiten ampliar la capacidad plegando los respaldos, pero solo el Honda deja el piso plano para aprovechar mejor el espacio. Y el C3 tiene los mejores huecos para objetos.

• El Honda y el Mazda están mejor acabados, con un estilo más deportivo y moderno que realza el ambiente. El Citroën es original en la presentación y los detalles, que combinan los plásticos y los tejidos con gusto para salirse de la rutina habitual. Y el Ford parece el más sencillo, aunque tiene una consola central moderna, pero resulta menos vistoso, porque incluye una pantalla más pequeña que contrasta con las de sus rivales, de siete pulgadas y táctiles. Por lo demás, todos presentan algunos detalles austeros, como los paneles de las puertas del Ford y el Mazda, o la trampilla y el hueco de acceso al tapón del depósito de gasolina del Honda, que está sin pintar.

• El Mazda es el que transmite más sensación de consistencia, tiene una calidad de rodadura superior y da más seguridad. Y junto al Citroën, que lleva las suspensiones más blandas y absorbe mejor las irregularidades, resulta más cómodo para viajar. El Ford ofrece un confort de marcha correcto en ciudad y carretera. Y el Honda filtra peor, con reacciones más secas y el motor más ruidoso, sobre todo cuando se apuran las marchas para adelantar.

IMAGEN Y DISEÑO

• Pequeños pero diferentes. El Honda y el Mazda tienen una personalidad propia que les distingue, con frontales en cuña de estilo deportivo que marcan la diferencia. El primero tiene una parrilla más estrecha y presenta una imagen más futurista, mientras que el otro adopta un estilo más elegante y refinado que se repite también en la zaga. Y el Jazz marca también más los nervios del lateral. El C3 tiene una línea diferente que le acerca a los SUV, con un frontal más alto y recto, una cintura lateral elevada y plana con los cojines de aire Airbump y una imagen que transmite robustez. Y mantiene ese estilo sólido en la zaga, con un portón con la luneta alta y mucha chapa por debajo. El Ford es el más sencillo y discreto. Aporta un frontal atractivo y bien resuelto, pero con una carrocería de formas más cuadradas que le hace parecer más estrecho. Y tiene menos presencia que sus rivales.

• En el interior hay más igualdad entre el Honda, el Mazda y el Citroën. Los tres aportan un diseño con estilo propio que les distingue y unos tableros modernos y originales. Pero se impone el Jazz, que añade detalles funcionales muy ingeniosos, como las banquetas traseras plegables hacia arriba. Y el Ford está un paso por detrás, con un estilo más austero.

PRECIOS Y EQUIPAMIENTO

• Ventaja clara del Ford, que cuesta 9.300 euros (con los descuentos del mes incluidos, aunque sin la rebaja por financiación), y aunque tiene un planteamiento más sencillo y económico y un equipo de serie inferior, es el más asequible con diferencia. Los demás están más igualados, pero salen en torno a 5.000 euros más caros. El Mazda 2 presenta una ligera ventaja, porque se queda en 14.050 euros, mientras el Citroën C3 sube a 14.750, y el Honda, a 14.800.

Ford Ka+.

• El equipo de serie incluye todo lo fundamental. Así, aparte de los elementos de seguridad, los cuatro vienen con aire acondicionado, ordenador de viaje con pantalla en color, equipo de música con radio-CD, bluetooth y conexiones USB, elevalunas delanteros eléctricos, cierre con mando y llantas de aleación de 15 pulgadas (de 17 en el Citroën, que las regala este mes en promoción). Salvo el Ford, añaden la pantalla táctil de siete pulgadas, retrovisores eléctricos y sensores de lluvia y faros. Y también los elevalunas traseros eléctricos y el control de velocidad de crucero, opcionales en el Ka+ (480 y 225 euros). El C3 suma los sensores traseros de aparcamiento, y el Honda, también los delanteros. Y el último y el Mazda incluyen botón de arranque y sistema start & stop, una carencia sorprendente en dos modelos ciudadanos como sus rivales. Por último, el Jazz añade los retrovisores plegables eléctricamente y el C3 lo compensa con el navegador, de regalo este mes.

• Todos incluyen un buen equipo de seguridad, con todo lo obligatorio –ABS, ESP y sensor de presión de ruedas–, seis airbags y ayuda al arranque en rampa. El Ford suma la llamada automática en caso de accidente, y salvo el Ka+, añaden alerta de cambio involuntario de carril; el C3 y el Jazz incluyen lector de señales, y el Mazda y el Honda, la frenada automática de emergencia en ciudad. Pero el último es más completo, porque suma el cambio automático de luces de carretera y reposacabezas activos. El Honda, el Mazda y el Ford ofrecen un comportamiento más eficaz y seguro que el Citroën, más blando y menos homogéneo.

• Las garantías marcan también diferencias importantes. El Mazda ofrece tres años o 100.000 kilómetros; el Citroën y el Honda, tres años sin límite de kilómetros, y el Ford llega hasta siete años, pero con un tope de 100.000 kilómetros si se cumplen antes.

CONSUMOS

• Los consumos son ajustados, pero el Mazda y el Honda han gastado menos en la prueba: menos de seis litros en conducción suave y apenas siete en ciudad y estirando las marchas en carretera. El Citroën consume medio litro más: 6,5 a ritmos tranquilos y 7,5 en conducción rápida, y el Ka+ sube a siete y ocho, respectivamente. Pero, al no tener start & stop, gastan más en ciudad: 7,5 el C3 y de 8,5 a 9 el Ka+.

• Las emisiones de CO2 les eximen de pagar impuesto de matriculación. Y las diferencias son mínimas: 105 g/km el Mazda, 107 el Citroën, 114 el Ford y 120 el Honda.

CONCLUSIÓN

Victoria del Mazda, que ofrece el conjunto más completo y polivalente, con una imagen muy cuidada y mejores prestaciones y consumos. Las plazas traseras son justas y no es el más económico, pero aporta un tacto y calidad de conducción más consistentes que le permiten viajar con más soltura. Le sigue el Honda, que es el más amplio, práctico y modulable por dentro para el uso familiar. Gasta como el Mazda, pero tiene un tacto menos fino y más ruidoso, y le falta elasticidad en ciudad. Y sale 700 euros más caro.

El Citroën y el Ford empatan. El C3 le supera en calidad y tiene un diseño moderno, suspensiones cómodas y los mejores frenos, pero cuesta más caro. El Ka+ tiene el mejor precio y siete años de garantía, puede cumplir casi igual que los demás y sale hasta 5.500 euros más barato.

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