El DeLorean no está solo: 7 coches que viajaron al futuro

Modelos de todas las épocas que pretendieron adelantarse a su tiempo. Algunos, por suerte, se quedaron en simples prototipos.

Futuro

El Ford Gyron, a medio camino entre coche y nave espacial.

Las marcas nos sorprenden cada año con un nuevo modelo, prototipo o concept car que busca ser el automóvil del futuro. Coches con tecnologías y desarrollos que los acercan más a una película de ciencia ficción que al presente. Pero esto no es algo solo de nuestra era digital. En épocas pasadas también hubo modelos que pretendieron viajar al futuro.

LA JAMAIS CONTENTE
“Nunca satisfecho”, tal y como indica su nombre, este modelo creado por el belga Camille Jenatzy buscaba superar el récord de velocidad de la época. Hablamos de 1899 y del primer coche de la historia que superó los 100 km/h. Lo más interesante es que este modelo era eléctrico. Y aunque tenía forma de torpedo, su aerodinámica perdía eficacia debido a su aparatoso chasis y a que medio cuerpo del conductor sobresalía de la carrocería.

COCHE DYMAXION
Quizás ahora nos parezca una furgoneta Volkswagen Transporter un poco inflada, pero en 1933 este prototipo era toda una apuesta futurista. El inventor y arquitecto estadounidense Buckminster Fuller englobó muchas de sus creaciones en un proyecto común llamado Dymaxion (la casa Dymaxion, el mapa Dymaxion…), cuyo objetivo era mejorar el modo de vida de las personas. El coche en cuestión ofrecía mejoras nunca vistas hasta la época. Gastaba 7,8 litros de combustible a los 100 km, podía alcanzar los 193 km/h, y hacer giros de 180 grados. Y lo más interesante admitía hasta 11 pasajeros.

GMC FIREBIRD II
Con la influencia del inicio de la Guerra Fría, la Genaral Motors Company (GMC) presentó en 1956 un prototipo más parecido a un avión de combate que a un automóvil. De hecho, llevaba hasta un motor de turbina. Pero lo más interesante no era su habitáculo totalmente acristalado, ni su carrocería de titanio, que también, sino que fue el primer coche donde se planteaba la conducción autónoma e incluso un sistema de navegación similar a Google Maps o Waze. La GMC incluso hizo algunos cortometrajes publicitarios sobre las ventajas de este modelo a ritmo musical, muy al gusto de la época.

https://www.youtube.com/watch?v=3GZgYlMekEU

FORD NUCLEON
Inspirado en esta ocasión por la era atómica, llegó en 1958. El Ford Nucleon pretendía llevar un pequeño reactor de fisión nuclear como propulsión. Afortunadamente no pasó de ser un mero prototipo.

FORD GYRON
Otra influencia de la década de los sesenta era la conquista del espacio, algo que se plasma en el diseño de nave espacial del Ford Gyron. De hecho, este vehículo bien podría haber sido el de Los Supersónicos, aquella serie de dibujos animados de la época. La idea era que el prototipo llevara tan solo dos ruedas que funcionaban con giroscopios que mantenían la estabilidad. Eso a mayor velocidad, porque parado o en velocidades bajas le bajaban dos pequeñas ruedas a modo de tren de aterrizaje.

Para completar la apuesta por el futuro, el Gyron no llevaba volante, sino una consola entre los dos asientos con botones y un disco giratorio, además de una pantalla de televisión como cuadro de instrumentos.

LANCIA STRATOS ZERO
Diseñado por la empresa italiana Bertone en los años 70, este coche presenta una forma aerodinámica en cuña que ha prevalecido hasta hoy en los deportivos. Inauguró una saga de competidores natos en rallyes como son los Lancia Stratos. El modelo, que parece extraído de la película Robocop, era muy bajito, con apenas 90 cm de alto.

Con ello, Bertone quería que el coche se pegara directamente al suelo al adquirir velocidad y así conseguir un mejor agarre en las curvas durante las competiciones. Donde sí aparecía el modelo como un prodigio de la ciencia ficción era en la película Moonwalker pilotado por Michael Jackson.

FORD CORRIDA
En los albores de los años ochenta aparece un prototipo que engrosa la lista de coches con nombres poco acertados, y que también marcó el tipo de diseño cuadrado muy característico de la década. La apuesta de Ford era mostrar un modelo del futuro con puertas de apertura vertical y un habitáculo minimalista con un salpicadero modular y práctico.

 

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