Cuando Lancia resurgió, lo hizo con el Ypsilon, pero ya adelantó que en el futuro llegarían otros tantos modelos que también reutilizarían denominaciones icónicas dentro de la marca. El siguiente ha sido el Lancia Gamma, pero en lugar de ser reeditado en su formato de berlina original, se ha adaptado a los nuevos tiempos y es un SUV de estilo cupé.
Su diseño sigue las pautas establecidas por su hermano pequeño. El componente más reconocible es su firma lumínica delantera, formada por dos largos segmentos LED horizontales y uno más corto en el centro, creando una ‘T’. En los extremos, en la parte inferior, se suman los faros principales.
Las protecciones inferiores no son de plástico negro, si no que tienen un acabado negro brillante más visual, se ha mostrado un diseño de llantas bastante intrincado en forma de estrella, la caída del techo es suave, lo que le asemeja en cierta manera al Peugeot 3008, y el pilar C flotante es muy ancho.
La zaga replica el formato de ‘T’ de las luces delanteras y luce un triple alerón, uno principal sobre los pilotos y dos pequeños e independientes por encima de la luna trasera.
Es un todocamino de tamaño considerable, que se enmarca en el segmento D SUV. Mide 4,67 metros de largo, 1,89 metros de ancho y 1,66 metros de alto. Por el momento no se ha revelado la capacidad de su maletero.
El interior es muy moderno y luce algunos detalles que ya se habían visto en el Lancia Ypsilon. El volante multifunción está aplanado en sus extremos superior e inferior, tras él hay un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas, la pantalla central mide 16 pulgadas y el salpicadero está muy despejado.
En la consola central se parecían las salidas de ventilación horizontales, una fila de controles físicos para la climatización y justo por debajo está el característico ‘tavolino’, que es una suerte de bandeja redonda inspirada por las mesas de café.
El posicionamiento premium que la marca italiana quiere para sus coches se deja notar en los acabados, la tapicería mixta de cuero y tela, el equipamiento como las distintas luces ambientales, el techo panorámico, etc.
El Lancia Gamma es microhíbirdo o eléctrico
A nivel mecánico utiliza la plataforma STLA Medium, por lo que comparte aspecto técnico con otros tantos modelos de Stellantis, tales como el propio 3008, el Opel Grandland o el Citroën C5 Aircross. Eso significa una gama mecánica bastante variada que en España resulta en la obtención de las etiquetas ECO y CERO de la Dirección General de Tráfico.
La motorización de acceso es un sistema microhíbrido, que combina un motor de gasolina 1.2 turbo con un ligero apoyo eléctrico para desarrollar una potencia de 145 CV. Lancia no ha entrado en muchos detalles, pero señala que su autonomía será superior a los 1.000 kilómetros.
El resto de la gama está conformado por un trío de mecánicas eléctricas, de las que no se ha especificado su batería, pero sí su rango de acción. La primera desarrolla 169 kW (230 CV) y anuncia una autonomía de 540 kilómetros. El nivel intermedio sube hasta los 180 kW (245 CV) y su alcance es el mayor de toda la oferta, 740 kilómetros. Por último, el superior es el único con tracción integral y motores duales, que desarrolla una potencia de 276 kW (375 CV) y tiene una autonomía de 675 kilómetros.
La marca ha anunciado que los pedidos del Lancia Gamma se abrirán después del verano y que más adelante se confirmarán más detalles, como por ejemplo su precio. Actualmente los primeros vehículos ya están en pruebas en carretera y el proyecto está entrando en sus fases finales.
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Apasionado del motor desde pequeño, primero de las motos y después de los coches, con especial predilección por los modelos nipones. Lleva una década dedicándose al sector, formado primero en Autobild y desde entonces en el Grupo Prisa, probando todo lo que haga ruido... o no.
