La inminente llegada del Gran Premio de Fórmula 1 al circuito Madring amenaza con alterar drásticamente la movilidad diaria en el norte de la capital. Con una previsión de más de 350.000 asistentes concentrados en solo tres días, el Ayuntamiento de Madrid ha solicitado de manera tajante a las empresas del entorno de Ifema que faciliten el teletrabajo a sus empleados para frenar un colapso circulatorio masivo.
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Además, la estrategia de contención contempla un severo perímetro de seguridad en el barrio de Las Cárcavas, donde la Policía Municipal exigirá un distintivo adhesivo especial en el vehículo para permitir la entrada a los propios residentes.
Lo cierto es que la cuenta atrás para la llegada de la Fórmula 1 a Madrid entra en su fase más crítica. A escasos días de que los monoplazas comiencen a rodar sobre el trazado del circuito, el Consistorio madrileño ha movido ficha con una recomendación tajante dirigida al tejido empresarial de la zona: fomentar el trabajo en remoto en las oficinas próximas a Ifema Madrid para evitar el colapso absoluto del tráfico.
Minimizar coches y blindar barrios
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha efectuado este llamamiento con la intención explícita de “minimizar” el flujo de vehículos privados durante los días cruciales del evento, fijado del 11 al 13 de septiembre.
La envergadura del desafío no es menor. Se proyecta que más de 350.000 espectadores abarrotarán las gradas y accesos a lo largo de las tres jornadas de competición. Este volumen descomunal de público convertirá al Gran Premio en el evento deportivo de mayor afluencia en transporte público de todo el calendario internacional de la categoría reina.
Para encajar las piezas de semejante engranaje logístico sin paralizar el noreste de la ciudad, los cortes de tráfico han comenzado a ejecutarse de manera progresiva, dado que la pista integra un tramo urbano. A partir del 10 de septiembre, la restricción de paso será severa en el entorno directo del recinto ferial y en el vecino barrio de San Antonio de Las Cárcavas. Este último quedará completamente blindado al tránsito exterior.
Acreditaciones obligatorias para poder volver a casa
La tranquilidad de los residentes locales dependerá estrictamente de una pegatina de acceso. Desde finales de agosto, el vecindario, junto a comercios, hoteles y oficinas de la zona, ha comenzado a recibir cartas instructivas emitidas por Ifema Madrid.
En ellas se detalla el procedimiento para obtener los distintivos de acceso que deberán exhibirse de forma visible en el parabrisas de cada automóvil. Sin este adhesivo, ingresar al perímetro restringido resultará sencillamente imposible.
La zona bajo control estricto queda delimitada por la avenida de Maruja Mallo, la calle de Margarita Xirgu, el camino de Montoro y las calles de Emma Penella y Francisco Umbral. Dentro de este cuadrante, la movilidad privada estará acotada exclusivamente a quienes dispongan de la debida autorización.
Cada vivienda podrá solicitar un máximo de tres acreditaciones vinculadas expresamente al domicilio y a matrículas concretas. Para encauzar el tráfico autorizado, se han habilitado únicamente tres puntos de filtrado e inspección:
- Calle de Carmen Rico Godoy con avenida de las Fuerzas Armadas.
- Calle de Gregorio Sánchez Herráez con calle de San Virgilio.
- Túnel de Antonio López Torres con calle de Tomás Redondo.
Los periodos de recogida de los adhesivos se han estructurado en dos fases previas para evitar aglomeraciones de última hora. Hasta el 4 de septiembre, los trámites se gestionan en la sede de la Asociación Vecinal Las Cárcavas-San Antonio.
Posteriormente, entre el 7 y el 9 de septiembre, el punto de entrega se trasladará al vestíbulo del Palacio Municipal de Congresos de Ifema. En ambos casos, se exige presentar el DNI, documento que certifique la vinculación con la vivienda, teléfono y las matrículas correspondientes.
Impacto acústico y descanso vecinal
Más allá de los atascos y los controles de seguridad, la inserción de un trazado urbano en plena urbe genera vivas discusiones sobre la contaminación acústica. Carabante ha salido al paso de las reticencias recordando que la licencia del proyecto cuenta con el aval de 131 informes técnicos —muchos provenientes de la Administración General del Estado— y una evaluación ambiental favorable que respalda la efectividad de las pantallas acústicas instaladas.
Asimismo, la organización ha suprimido las habituales carreras teloneras que suelen acompañar los días previos a un Gran Premio en otros circuitos. A diferencia de lo que ocurre en trazados permanentes, en Madrid solo se realizaron breves pruebas técnicas la semana pasada, reservando la pista exclusivamente para los entrenamientos oficiales y las carreras del fin de semana. Una decisión enfocada a preservar el derecho al descanso de los residentes antes del gran rugido de los motores.
Un modelo a examen
El trazado del Madring representa una apuesta ambiciosa por el formato de circuitos semiurbanos de última generación, pero también supone un examen de madurez para la infraestructura de transportes de Madrid.
La combinación de un operativo de transporte masivo, el blindaje residencial mediante etiquetado y la flexibilidad laboral del teletrabajo será la fórmula con la que la capital busque demostrar que espectáculo deportivo y vida cotidiana pueden convivir sin sumir a la ciudad en el caos. El resultado definitivo se juzgará sobre la pista y en las calles a partir del próximo 11 de septiembre.
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Entusiasta del motor en toda su magnitud, preferiblemente los V12. Le dijeron que cuatro ruedas eran mejor que dos, por eso se compró otra moto. Claro que también le apasiona cuando van las cuatro juntas. Ha trabajado como creativo publicitario para muchas marcas de coches y motos e hizo la mili en esto de juntar letras en la editorial Luike.
