Skoda no es una marca ajena a las mecánicas híbridas enchufables, en 2019 lanzó el primer modelo con esta configuración, el Superb, y ahora amplía la gama de su sucesor con una nueva variante PHEV. Hasta ahora estaba disponible con una de 204 CV, y ahora le llega el turno a una de mayor rendimiento, con 271 CV.
La básica seguirá estando disponible en el nivel de equipamiento de acceso, llamado Selection, pero tanto para el Sportline como para el Laurin & Klement solo va a ofrecerse la superior.
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La configuración es similar en ambas variantes, pero en ésta cada componente tiene un rendimiento mayor. El corazón del sistema de propulsión es un motor de gasolina 1.5 TSI de 178 CV, al que se le añade un bloque eléctrico de 85 kW (115 CV). El resultado es una potencia conjunta de 271 CV y un par máximo de 400 Nm. Gracias a ello es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos, de alcanzar una velocidad máxima de 225 km/h y también mejora su capacidad de remolque, que se sitúa en las dos toneladas.
Skoda comunica que, para adaptarse al mayor rendimiento de la berlina, se ha trabajado especialmente con el sistema de frenos. Por una parte, se ha mejorado la refrigeración de los frenos delanteros, y, por otra, los traseros emplean unos discos traseros ventilados más grandes, de 310 milímetros de diámetro y 22 milímetros de grosor (en la variante de 204 CV son de 300 × 12 milímetros).
El sistema se complementa con una batería de 25,7 kWh de capacidad, aunque la marca checa no ha comunicado por el momento ni la autonomía en modo eléctrico que le concede a la berlina, ni cifras relativas a su consumo o a sus emisiones de CO2.
Es compatible con una potencia de carga en corriente alterna hasta 11 kW, mientras que en corriente continua soporta hasta 50 kW, consiguiendo un tiempo de carga en el segundo caso, del 10 al 80% en aproximadamente 26 minutos.
Los dos acabados superiores de la gama
La marca tampoco ha desvelado su precio por ahora, pero se sabe cuál es el equipamiento que tiene cada uno de los dos acabados.
El Sportline tiene entre su dotación destacada las llantas de aleación de 18 pulgadas con acabado en antracita, el interior en SUEDIA SPORT, diseño exterior con elementos de color negro, faros Matrix LED, asientos delanteros con función masaje, suspensión deportiva con una altura rebajada en 15 milímetros, sistema de dirección progresiva, selección del modo de conducción y asientos delanteros deportivos.
En cuanto al Laurin & Klement, incluye llantas VERITATE de 19 pulgadas también con acabado en antracita, interior SUITE L&K en negro, suspensión adaptativa, asientos ergonómicos con función de ventilación, sistema de sonido CANTON de alta fidelidad y amortiguación anterior y posterior DCC Plus.
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Apasionado del motor desde pequeño, primero de las motos y después de los coches, con especial predilección por los modelos nipones. Lleva una década dedicándose al sector, formado primero en Autobild y desde entonces en el Grupo Prisa, probando todo lo que haga ruido... o no.
