En el interior del Aston Martin Valkyrie ruge un V12 atmosférico de 6.5 litros firmado por Cosworth: con la ayuda de un motor eléctrico entrega 1.555 CV de potencia y llega a los 350 km/h. Desde fuera suena genial; dentro del habitáculo… no.
Por este motivo, la marca británica aconseja a los propietarios de las 150 unidades fabricadas que conduzcan la suya con cascos de cancelación de ruido para evitar daños en el tímpano.
Más información
Este es el motivo por el que, la semana pasada, Fernando Alonso iba equipado con unos cascos mientras conducía su Aston Martin Valkyrie por las calles de Mónaco. En el código de circulación del Principado no hay prohibición expresa sobre el uso de estos dispositivos.
Sí exige que el conductor pueda ejecutar en todo momento las maniobras necesarias de forma cómoda y sin demora. Por lo tanto, el uso de cascos podría ser sancionable si afecta a la atención, a la percepción del entorno o al control del vehículo.
Las cosas cambian cuando se traspasa la frontera de Mónaco y Francia. Salvo en determinadas excepciones legales, en el país galo sí está prohibido conducir con auriculares, cascos o dispositivos de audio en los oídos mientras conducen. Esa fue una de las infracciones que Max Verstappen cometió a bordo de su Aston Martin Valkyrie en 2023.
¿Qué ocurriría en España?
El artículo 18.2 del Reglamento General de Circulación (RGC) prohíbe llevar y utilizar, en algún momento, cascos o auriculares mientras se está conduciendo. Este precepto no se limita a los coches: afecta a cualquier vehículo que se encuentre en una vía pública (motos, autobuses…). Los únicos que están exentos son los agentes de la autoridad que, mediante estos dispositivos, estén desempeñando su labor.
Conducir con cascos o auriculares es peligroso porque el conductor no percibe los sonidos: no escuchará un claxon de advertencia o aviso, las sirenas de una ambulancia o de la policía, etc.
Está probado que su uso no sólo es una distracción: también provoca una pérdida de reflejos ante un imprevisto. Además, al escuchar la radio, un podcast o música, el conductor puede entrar en un estado de relajación que afecta a su concentración al volante.
La multa: 200 euros y tres puntos menos
En España, una recomendación de un fabricante de coches (como ocurre con Aston Martin y el Valkyrie) no prevalece sobre la normativa de tráfico. Conducir con cascos o auriculares está penado con una multa de 200 euros y la pérdida de tres puntos en el carnet de conducir.
La sanción se impondrá independientemente de si el conductor lleva uno o los dos auriculares. Por otro lado, la compañía de seguros puede no hacerse cargo de las indemnizaciones si tiene lugar un accidente y el conductor llevaba estos dispositivos. En estos casos, se considera que existe una negligencia del conductor.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram
Desde que aprendió a hablar y escribir, una de sus pasiones siempre fue contar todo lo que pasaba a su alrededor. Hizo las maletas y cambió Zaragoza por Madrid para estudiar Periodismo en la Universidad Complutense. Antes de graduarse, el mundo del motor se cruzó en su camino… y nunca lo ha abandonado.
