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Mazda MX-5 RF: porque no siempre es primavera

El icónico modelo japonés estrena una carrocería con techo metálico de accionamiento automático en sustitución del clásico de lona.

Mazda MX-5

Fuerte carácter para la carrocería con techo metálico del MX-5. / Mazda

Aseguran en Mazda que muchos de los interesados en un coche descapotable terminan decantándose por otro cerrado ante los inconvenientes que le encuentran a la capota de lona, básicamente en las épocas del año en que menos se utiliza sin techo. Y parece ser que es así incluso en modelos tan especiales como su MX-5, todo un icono en este segmento hasta el punto de haberse llegado a fabricar nada menos que casi 500.000 unidades en sus cuatro generaciones a lo largo de 25 años.

Por eso el fabricante japonés ha querido ampliar su oferta con el MX-5 RF, intentando conquistar a todos aquéllos que reniegan de los cerramientos textiles clásicos. Se trata de la versión con techo metálico de accionamiento automático, una cubierta rígida para un coche que mantiene todas las cualidades de su hermano, la esencia de deportividad y dinamismo que le ha hecho tan famoso y codiciado por muchos.

La silueta del RF es espectacular.

La silueta del RF es espectacular. / Mazda

Sigue siendo igual de bonito y seguramente habrá quien considere que incluso más que el descapotable, de por sí ya muy atractivo. En cierto sentido parece más rudo, más contundente, más varonil incluso… Con la cubierta cerrada su aspecto es el de un genuino roadster pero basta con pulsar un botón para disfrutar de la conducción a cielo abierto en apenas unos segundos e incluso circulando hasta una velocidad de 10 km/h; es entonces cuando el mecanismo del techo metálico y la luneta trasera se repliega como por arte de magia para alojarse detrás de los asientos biplaza, con lo que el espacio del maletero se mantiene intacto (lo que se agradece, porque 130 litros tampoco dan para muchas alegrías).

Mazda MX-5 RF

El maletero es pequeño pero no más que en la versión con capota de lona.

Por lo demás, la base mecánica es la ya conocida en esta cuarta generación del modelo que ahora se amplía. Un chasis compacto y equilibrado, un tacto muy deportivo incluyendo la tracción trasera y dos propuestas mecánicas de gasolina: 1,5 litros de 131 CV y 2.0 que eleva el rendimiento hasta los 160 CV.

Y para incrementar la exclusividad de esta variante, Mazda propone una nueva elección cromática que ha bautizado como Machine Grey y que gracias a la aplicación de tres capas de pintura intensifica el contraste entre las luces y las sombras, creando un efecto muy particular. El techo retráctil (cuando se inicie su comercialización a partir de los primeros meses del próximo año) se podrá montar en el mismo tono de la carrocería o en negro.

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