El Omoda 4 ya es una realidad. La marca lo ha presentado oficialmente en el Salón del Automóvil de Pekín 2026 como uno de sus modelos clave dentro de su expansión internacional, con el foco puesto en Europa y, especialmente, en España.
Se trata de un SUV del segmento C, donde se concentran buena parte de las ventas totales de vehículos. Con sus 4,42 metros de longitud, 1,87 metros de anchura y 1,57 metros de altura, el Omoda 4 está desarrollado sobre la plataforma T1X y tendrá tracción delantera.
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La marca ha confirmado que llegará a España en el primer trimestre de 2027, en un momento en el que convivirán distintas tecnologías de propulsión. Y precisamente ahí es donde este modelo quiere destacar: ofrecer alternativas sin obligar al cliente a elegir un único camino.
Diseño ‘cyber-mecha’: estética muy digital
Uno de los elementos más diferenciales del Omoda 4 es su lenguaje de diseño, definido por la propia marca como ‘cyber-mecha’. Se trata de una estética inspirada en el mundo digital, con referencias visuales que conectan con una generación acostumbrada a interfaces tecnológicas y entornos virtuales.

El modelo apuesta por líneas afiladas, trazos angulares y detalles que refuerzan una sensación constante de movimiento. La firma lumínica en forma de rayo se convierte en uno de sus elementos más reconocibles, funcionando casi como una seña de identidad.
El frontal presenta una imagen robusta, con una clara orientación tecnológica, mientras que el perfil lateral combina musculatura con soluciones como los tiradores enrasados, que contribuyen a mejorar la aerodinámica.
La zaga mantiene ese lenguaje visual con una iluminación distintiva y un diseño que busca coherencia con el conjunto. No es un coche neutro, ni pretende serlo. Está pensado para destacar y conectar con un público que valora el diseño como parte de la experiencia.

En el interior, el enfoque es claramente digital. El habitáculo ha sido concebido para ofrecer una experiencia inmersiva, con iluminación ambiental, materiales cuidados y una interfaz envolvente. La propia marca habla de una experiencia que “recuerde al mundo de los videojuegos”, una idea que refuerza su posicionamiento hacia un público joven y tecnológico.
Híbrido SHS y eléctrico: dos caminos, una estrategia
El Omoda 4 llega con una oferta mecánica dual que refleja perfectamente el momento actual del mercado: electrificación progresiva sin renunciar a soluciones intermedias.
Por un lado, la versión híbrida SHS (Super Hybrid System) alcanza los 224 CV y un par máximo de 295 Nm. Este sistema combina un motor 1.5 turbo de cuatro cilindros (1.5T DHE) con una batería de 1,83 kWh, apostando por la eficiencia y unos consumos contenidos.
Por otro lado, la variante 100% eléctrica ofrece 155 kW (211 CV) y equipa una batería de 61,1 kWh, con una autonomía combinada superior a los 400 kilómetros. Es una cifra que se sitúa en la media del segmento y que responde a un uso realista, más centrado en el día a día que en cifras extremas.

Ambas configuraciones permiten a la marca cubrir un espectro amplio de clientes. Desde quienes buscan dar el salto al coche eléctrico, hasta aquellos que prefieren una transición más gradual a través de la tecnología híbrida.
España en el radar industrial
Más allá del producto, hay un elemento estratégico que sobrevuela al Omoda 4: su posible vinculación con la producción en España.
El grupo Chery ya ha mostrado su interés en desarrollar actividad industrial en la antigua planta de Nissan en Barcelona (la actual EBRO Factory), donde podrían ensamblarse modelos destinados a Europa. Aunque no hay confirmación directa para este modelo, su base técnica lo sitúa como candidato lógico dentro de esa estrategia.
De materializarse, supondría un impulso relevante tanto a nivel industrial como comercial, con ventajas en costes, logística y tiempos de entrega.
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