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Por qué muchos conductores deberán pasar la ITV dos veces en 2021

El Tribunal Supremo admite a trámite un recurso de Automovilistas Europeos Asociados sobre los nuevos plazos de la inspección técnica de vehículos.

ITV desescalada

Una estación de ITV de la red Itevelesa.

La ampliación de los plazos para realizar la ITV tras el fin del estado de alarma alivió a corto plazo las primeras prisas de los conductores, pero está generando nuevas premuras a medio plazo. Contra esta situación se han rebelado algunas asociaciones –entre ellas Automovilistas Europeos Asociados (AEA)– cuyo malestar ha llegado a la justicia.

La Sala Tercera del Tribunal Supremo ha admitido a trámite el recurso de esta organización contra la Orden del Ministerio de Sanidad que reduce los plazos en los que los automovilistas tienen que pasar la ITV en 2021.

AEA apeló en mayo esta decisión “por cuanto la normativa aprobada por la autoridad delegada del Gobierno, al acortar los plazos de inspección, no obedece a ninguna razón de seguridad vial y va a obligar a millones de automovilistas, especialmente transportistasa tener que realizar anticipadamente una nueva inspección y pagar dos veces por un servicio innecesario”.

200 millones de euros en juego

Millones de conductores se vieron confinados en sus casas con la ITV caducada, por lo cual el Ministerio de Sanidad –autoridad única durante el estado de alarma– dictó una orden que otorgaba una prórroga a los automovilistas, en algunos casos de varios meses.

Sin embargo, los nuevos plazos para 2020 (que pueden calcularse aquí para cada caso concreto) no se aplican en 2021: la inspección del año próximo deberá realizarse en función de la fecha original de este ejercicio.

Un ejemplo: si la ITV de un turismo de más de diez años caducó el 20 de junio (un día antes de que terminara el estado de alarma), el conductor podrá pasarla hasta el 2 de marzo de 2021. Si se aplicaran los plazos habituales, la fecha computaría desde ese momento y tendría que pasar de nuevo la ITV 12 meses después, pero la orden de Sanidad le obliga a hacerlo el 20 de junio de 2021.

Según AEA, la medida afecta a unos cinco millones de automovilistas y tiene un valor económico de unos 200 millones de euros, siendo los más afectados los vehículos de profesionales. “El cambio realizado por el Gobierno no obedece a ninguna razón de seguridad vial, sino a razones económicas de empresas privadas. No tiene sentido que se vuelva a inspeccionar un vehículo que acaba de ser inspeccionado con resultado favorable”, sostiene el presidente de AEA, Mario Arnaldo.

El caso resulta más enrevesado para furgonetas y camiones de más de diez años, obligados a revisiones semestrales. Un conductor cuya ITV caducó el 21 de mayo tiene una prórroga de seis meses desde el fin del estado de alarma. Si acude a un centro de inspección el 17 de noviembre, último día de prórroga, “va a tener que pasar (y pagar) dos veces la misma inspección ese mismo día”, denuncia Arnaldo.

Los cambios efectuados por Sanidad –insisten en Automovilistas Europeos Asociados– solo pretenden “garantizar el cobro de unas tasas dejadas de percibir durante el tiempo que las ITV permanecieron cerradas”. El director de AECA-ITV –la patronal que agrupa a casi el ciento por ciento de las redes y estaciones de inspección–, Guillermo Magaz, considera que estas organizaciones se equivocan al poner sobre la mesa “la cuestión económica”. “La Administración ha buscado proteger al máximo la seguridad vial, porque no pasar la ITV genera pérdidas de vidas humanas en la carretera”, añade Magaz.

Sin llegar a la judicialización de la protesta, también desde la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) se pronunciaron en términos similares hace unas semanas: “La nueva normativa no contempla que la fecha de cara a la siguiente revisión se extienda en la misma proporción de los plazos de ampliación por  la covid-19, acortando así el siguiente periodo de espera hasta seis meses sin que existan motivos técnicos que lo justifiquen”.

La OCU va incluso un paso más allá al referirse a las tasas correspondientes a las inspecciones: “No hay ninguna razón técnica que avale el hecho de acortar el período de validez de la ITV prorrogada, puesto que los requisitos técnicos y de seguridad que tienen que pasar los vehículos son los mismos que en la no prorrogada. No puede ser que las tasas a abonar sean idénticos, mientras que la validez es menor”.

En AECA-ITV consideran una obligación de los conductores “pasar la ITV cuanto antes”. “La norma de Sanidad establece unos límites máximos, pero los automovilistas no tienen por qué apurar los plazos. No tienen que tener un vehículo sin inspección, igual que no se tiene que tener sin seguro”, dice Magaz.

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