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¿De verdad la Policía podía perseguir a alguien con un Seat Ritmo?

Repasamos la evolución de los coches policiales, porque no es lo mismo una persecución con un utilitario de 65 CV que con un bicho que alcanza los 200 km/h.

Policía Nacional

Del espectacular Seat 1500 de los años sesenta al C4 Picasso de hoy. La Policía Nacional no ha perseguido la delincuencia con grandes superdeportivos como en otros países, pero en su parque automovilístico hay modelos que ya son leyenda.

Lo dicho: aquí hacemos repaso de algunos de los coches más representativos de la Policía. Los cambios en diseño y motorizaciones son evidentes. ¿Y las persecuciones? ¿Cómo serían con un Seat Ritmo?

SEAT 1500
Fue el tercer vehículo desarrollado por Seat desde su creación (después del 1400 y del 600) y su máximo exponente en la década de los sesenta. Era el hermano pequeño del Fiat 1800, marca de la que heredaba sus diseños y tecnología.

De gran tamaño para la época, tenía una estética muy seria y una silueta muy alargada que imitaba los perfiles que se estilaban en Estados Unidos.

Los faros delanteros y traseros se alzaban por encima de capó y el maletero en un intento de aletas.

Eran del mismo color que los uniformes del cuerpo. Aquellos, en efecto, eran los coches grises de los grises. Con un coche tan aparatoso para la época, las persecuciones resultaban espectaculares.

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SEAT 131
Otro modelo de la marca española. Era de un tamaño inferior y mostraba la evolución en diseño, mecánica y comodidad que se había conseguido con el paso del tiempo. Fue muy demandado tanto en su versión tres volúmenes como en la ranchera, que se denominó Panorama Súper.

Contaba con un gran foco en la parte derecha que podía ser manejado por el copiloto para una mejor visibilidad en caso de operaciones de vigilancia y persecución nocturna.

Eso sí, llegó en plena crisis del petróleo y nuestras fuerzas de seguridad se tuvieron que conformar con la versión más limitada de motor, la de 1,4 litros de gasolina y 75 CV.

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SEAT RITMO
Fue el último coche creado en la fábrica de Seat en Barcelona con un origen Fiat. Con este modelo cambió el color de la carrocería y pasó a utilizarse el marrón (igual que el uniforme). Y entonces nació aquella frase: “Que vienen los maderos”.

La versión utilizada era el CL 65, con un modesto motor de 1,2 litros y 65 CV. Se utilizó principalmente entre 1981 y 1986, y no puede decirse que fuera una bestia de la carretera.

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TALBOT HORIZON
Otro coche fabricado en España, en este caso en la planta que Peugeot, matriz de Talbot, había comprado a Chrysler en el barrio de Villaverde de Madrid. Llegó en 1984 y fue el que introdujo el cambio del marrón al azul, que aún se mantiene.

En un principio se utilizó la versión GL, con un motor de 1,5 litros y 83 CV, pero a partir de 1987 se empleó el acabado GT, más alto de gama y con mejor rendimiento. Contaba con un motor de 1,6 litros y 90 CV, así como una mayor capacidad de aceleración y velocidad punta.

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CITROËN BX
Con las buenas relaciones conseguidas con Peugeot no es raro que el siguiente modelo también fuera del grupo francés PSA. En este caso fue el Citroën BX, con su llamativa suspensión hidroneumática.

Esta rebajaba automáticamente la altura del eje trasero al apagar el motor, pero esto no suponía ningún inconveniente. Cuando llegaba el momento de atender a una urgencia, volvía a su posición natural con bastante rapidez.

La versión más demandada en un primer momento fue con el acabado TZS (1,9 litros y 105 CV), aunque con el tiempo fueron llegando poco a poco unidades del GTi (125 CV).

5. Citroen-BX

SEAT TOLEDO
Vuelta a los orígenes y vuelta a Seat para utilizar la primera berlina que la firma española desarrolló con Volkswagen. Una de sus principales virtudes era su gran espacio interior y su maletero. Y llamaba la atención ver un coche de Policía con alerón, como si fuera un deportivo.

Bajo su capó se escondía un motor de dos litros y 115 CV.

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CITROËN XANTIA
El vehículo que sustituía al BX en los concesionarios también tuvo cabida en la Policía, compartiendo protagonismo con el Toledo. El modelo más utilizado contaba con un motor 2.0i de 16 válvulas (135 CV), capaz de superar los 200 km/h. Era un coche muy preparado para las persecuciones, sobre todo en carretera.

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PEUGEOT 306
La excelente relación con el grupo PSA Peugeot Citröen se traduce en la utilización de otro de sus modelos. En esta ocasión de la marca del león y de un tamaño inferior: el Peugeot 306. Se aparcaron las berlinas y se empezaron a utilizar los modelos compactos.

Se emplearon los motores de gasolina de 1,6 litros y 90 CV y posteriormente los 2.0 HDi de 90 CV.

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CITROËN XSARA PICASSO
Con el Xsara Picasso, la Policía se estrena en el segmento de los monovolúmenes. Aunque este era de tamaño compacto ofrecía una mejor visibilidad de la carretera y un mayor espacio interior. Con este modelo se regresaba a los coches franceses fabricados en España (en concreto, en la planta que PSA tiene en Vigo, Pontevedra). Su utilización se alargó prácticamente hasta el final de su producción, y aún se ve por las calles.

En un principio incorporaban un motor 2.0 HDi de 90 CV para posteriormente contar con los 1.6 HDi de 110 CV mucho más evolucionados en su rendimiento, consumos y emisiones.

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CITROËN C4 PICASSO
El modelo que sustituyó al Xsara Picasso en las líneas de producción lo reemplazó también como vehículo policial. Mantiene a los agentes en la comodidad de un monovolumen que puede llegar a ser muy rápido.

Las motorizaciones más usadas son la 1.6 HDi de 110 CV y el 2.0 HDi de 138 CV, ambas asociadas a una caja con cambio automático.

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