La llegada de las mecánicas electrificadas, especialmente cuando se habla de un vehículo enchufable, ha generado un mar de dudas para los conductores que se animan a probar estas nuevas tecnologías. Las habituales tienen que ver con la autonomía, los tiempos de recarga, la instalación de un cargador en casa, etc. Pero también hay otras cuestiones que parecen más anodinas, pero que también generan cierta preocupación. Por ejemplo, ¿cómo lavar un coche eléctrico o híbrido?
Es de sobra conocido que la combinación de agua y electricidad no es buena, motivo por el que algunos usuarios no saben si es seguro recargar el coche a la intemperie cuando está lloviendo, así que por esa razón hay ciertas dudas a la hora de lavarlos.
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Sin embargo, son completamente infundadas: no hay ningún problema en lavar un coche eléctrico de la misma manera que se hace con uno de combustión. El primero tiene componentes eléctricos de mayor importancia y que operan a mayor voltaje que en el segundo, pero todos ellos están aislados convenientemente para que no haya problemas.
Piezas como la batería están selladas de manera que no pueden verse afectadas por el agua, así que no hay ningún peligro añadido ante una lluvia torrencial o en un lavadero a presión. Es más, sus sistemas de sellado son tan buenos que incluso en vehículos para hacer conducción todoterreno, la capacidad de vadeo (la inmersión en el agua) puede ser incluso mayor que en la de vehículos de gasolina o diésel.
De hecho, incluso componentes que aparentemente están más expuestos, como los conectores del cable, también reciben el tratamiento correspondiente para que no haya problemas.
Un vídeo compartido en ‘X’ recientemente lo ejemplifica de manera bastante clara:
Los problemas a la hora de lavar un coche eléctrico
En él, quien graba expone que, mientras estaba lavando el coche con una lanza a presión, se abrió la tapa del cargador del vehículo. Parece más realista que no fue eso exactamente, si no que lo hizo a posta para demostrar su punto de vista.
Sea como fuere, el vehículo es un Tesla y el usuario lo que hace, en lugar de cerrar la tapa, es apuntar directamente con la lanza hacia el enchufe, durante varios segundos para que entre todo el agua que se pueda imaginar. Acto seguido mete los dedos en todos los conectores, con la idea de demostrar que no pasa nada.

Dejando a un lado que meter los dedos en un enchufe o conector nunca es una buena idea, mucho menos si hay agua de por medio, los coches eléctricos cuentan con sistemas de protección para que no ocurra nada malo. No hay corriente eléctrica en ese punto y la conexión está protegida para que el agua no le afecte.
Así que no, no pasa nada por lavar un coche eléctrico o híbrido en un túnel de lavado o con una lanza a presión. Eso sí, si por el motivo que sea se abre la tapa del conector, no es necesario forzar la situación y apuntar directamente con el agua, para evitar daños es más conveniente cerrarla primero y seguir con el lavado después.
Los coches eléctricos están preparados para poder operar con humedad o incluso con agua. Es algo que ocurre también cuando tienen que recargar. Se puede enchufar el cable incluso aunque esté lloviendo de manera copiosa y no habrá problema.
Solo hay una pequeña recomendación al respecto: conectar primero el extremo del cable que va al punto de recarga y después el que va al coche, con el objetivo de que los sistemas de seguridad del proceso entren en acción de manera progresiva y no a la vez, haciendo que todo sea más seguro.
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