El robo de vehículos es un problema que afecta a todos los países de Europa. En España, a lo largo de 2025 y según los datos oficiales publicados por el Ministerio del Interior, se registraron 33.032 sustracciones.
Esta cifra supone un pequeño incremento del 0,2 % respecto al año anterior y, trasladándola a términos diarios, significa que en España se roban 90 vehículos cada jornada.
Más información
En Alemania las cifras son más reducidas: rondan los 16.000 robos anuales. Eso sí, allí hay datos especialmente curiosos, como el incremento de vehículos sustraídos mediante malversación de fondos.
Los robos de vehículos grandes, como camiones, también han aumentado y los de autocaravanas se han mantenido prácticamente sin cambios. Estos vehículos siguen siendo un objetivo atractivo para los grupos delictivos internacionales debido a su alto margen de beneficio.

Los modelos más robados son los SUV premium: los modelos del Grupo Toyota (Land Cruiser, Lexus NX y UX) encabezan la lista. En España, las tendencias entre los ladrones son diferentes: los modelos más sustraídos fueron el Audi A3 Sportback, BMW 118i, Cupra Leon, Seat Arona, Toyota RAV4 y Volkswagen Golf. Son modelos populares, con mucha demanda en el mercado de segunda mano y abundancia de piezas.
Tres motivos
Los delincuentes suelen evitar un tipo de vehículos: los coches eléctricos. Henning Hauswald, uno de los jefes de la Oficina de Policía Criminal del Estado de Sajonia, tiene una explicación para esto: “Muchos robos (no todos) son cometidos por bandas organizadas de Europa del Este. Su ‘modus operandi’ consiste en sacar los coches robados del país y desmantelarlos en el destino… donde la infraestructura de carga para vehículos eléctricos está poco desarrollada y la demanda de estos modelos es baja”.

Para los ladrones, estos vehículos son simplemente menos atractivos que los SUV de alta gama. Además, dependiendo del estilo de conducción, existe el riesgo de que la batería se agote incluso antes de llegar a la frontera debido a las largas distancias que implica su huida: “Los ladrones no tienen tiempo de parar en una estación de carga”.
Finalmente, gracias a su tecnología, los coches eléctricos también pueden rastrearse con mayor rapidez. Es cierto que los módulos de rastreo GPS se pueden extraer, pero estos vehículos dejan un rastro cada vez que se cargan en una estación pública y, por lo general, también están conectados al teléfono de su propietario. Para los ladrones, los obstáculos técnicos son mayores que si eligen un vehículo de gasolina o diésel.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
Híbrido o microhíbrido: en qué se diferencian y qué etiqueta ECO te interesa más comprar en 2026
Mide 3,62 metros y es el coche eléctrico más pequeño del mercado en España: esto vale en marzo de 2026