Al finalizar una maniobra de estacionamiento en línea o en batería, resulta habitual apagar el motor y abandonar el vehículo sin comprobar la posición exacta del volante. En multitud de ocasiones, las ruedas delanteras quedan orientadas hacia el bordillo o apuntando de forma oblicua hacia el centro de la calzada.
Más información
Aunque la gran mayoría de los conductores percibe este detalle como un asunto puramente estético o sin relevancia práctica, la mecánica del automóvil encaja este descuido de una forma muy distinta. Mantener la dirección girada en parado somete a diversos componentes clave del tren delantero a una tensión continua que, a medio y largo plazo, se traduce en visitas imprevistas al taller y en facturas considerablemente abultadas.

Tensión mecánica: fuelles, bomba y sistema de transmisión
Los especialistas en el mantenimiento de automóviles llevan tiempo incidiendo en que dejar la dirección girada fuerza la geometría natural del vehículo. Uno de los elementos más vulnerables ante este hábito son los fuelles o guardapolvos de la transmisión.
Estas fundas de estanqueidad de caucho recubren las articulaciones homocinéticas para mantener la grasa lubricante en su interior y protegerlas del polvo o la suciedad externa. Cuando la rueda permanece girada durante horas, el fuelle queda estirado al límite en uno de sus lados y comprimido en el opuesto. Esta postura forzada acelera el agrietamiento del material, provoca fugas de grasa y termina destruyendo la junta homocinética, una reparación cuyo importe supera con facilidad varios cientos de euros.

El peligro adicional de la bomba hidráulica y los impactos
El perjuicio no finaliza en los guardapolvos. En los vehículos equipados con dirección asistida hidráulica o electrohidráulica, arrancar el motor con el volante girado exige un sobreesfuerzo inmediato a la bomba del sistema. Este pico de trabajo en frío incrementa la presión interna del circuito y desgasta prematuramente retenes, juntas y latiguillos.
Por otra parte, dejar las ruedas asomando hacia la calzada expone la rueda a roces e impactos laterales por parte de otros coches que circulen por vías estrechas. Asimismo, ante un alcance posterior por colisión de otro vehículo estacionado, las ruedas giradas harán que el coche se desplace en diagonal, invadiendo la acera o el carril contrario y multiplicando exponencialmente la gravedad del accidente.

La gran excepción: el protocolo de seguridad en pendientes
Existe, sin embargo, una única circunstancia en la que girar las ruedas al aparcar no solo está recomendado, sino que resulta técnicamente imprescindible. Se trata del estacionamiento en calles con acusada inclinación.
Tal y como establece la normativa de tráfico y el propio Reglamento General de Circulación, al aparcar en una cuesta abajo, es aconsejable orientar las ruedas delanteras hacia la acera para que actúen como tope físico si falla el freno de mano. Por el contrario, al estacionar cuesta arriba, las ruedas deben orientarse hacia el centro de la calzada cuando exista bordillo.
Salvo en este escenario específico de seguridad vial, la regla de oro para salvaguardar la mecánica es clara: alinea las ruedas por completo antes de sacar la llave del contacto.

Prevención para alargar la vida del vehículo
Corregir este vicio al volante requiere apenas un segundo adicional al término de cada maniobra de aparcamiento. Antes de sacar la llave del contacto, basta con echar un vistazo a la posición del volante o avanzar unos centímetros en recto para verificar la perfecta alineación de las ruedas delanteras respecto a las traseras.
Adoptar este sencillo hábito preventivo preservará la integridad de los elementos elásticos de la suspensión, mantendrá en óptimo estado el sistema de dirección y evitará averías prematuras en el coche, garantizando una mayor seguridad tanto en parado como en la marcha.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
¿Has perdido las llaves del coche? Esto es lo que vas a pagar y el tiempo que vas a estar sin vehículo
Por qué las salidas de escape de los coches nuevos son casi siempre de mentira (y no es por ahorro)