No es habitual encontrarse en una carretera española un Volkswagen con matrícula roja y una placa amarilla que reza Elektrofahrzeug. Sin embargo, eso fue precisamente con lo que nos topamos recientemente en una sinuosa carretera de Granada.
A primera vista podría parecer una matrícula extranjera más, pero la realidad es que ambos elementos tienen un significado muy concreto y están vinculados al mundo de los fabricantes de automóviles.
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La placa amarilla
Lo primero que sorprende es la placa amarilla situada en el portón trasero, justo donde normalmente encontraríamos una matrícula convencional. En ella puede leerse la palabra alemana Elektrofahrzeug, que literalmente significa “vehículo eléctrico”.
Aunque pueda parecer un distintivo oficial obligatorio, no lo es. En Alemania, los vehículos eléctricos suelen identificarse mediante una matrícula convencional que incorpora una letra “E” al final de la combinación alfanumérica. Por lo que la identificación específica de un coche eléctrico no requiere una placa amarilla como la que aparece en la imagen.
La matrícula roja
Si la placa amarilla resulta curiosa, la matrícula roja es todavía más reveladora. Las placas rojas están asociadas a fabricantes, concesionarios, empresas de ingeniería y vehículos destinados a pruebas.
Se utilizan para vehículos que aún no han sido matriculados de forma definitiva o que necesitan circular temporalmente por carretera para realizar ensayos, demostraciones o procesos de homologación. Es decir, no estamos ante un coche cualquiera comprado por un cliente, sino ante una unidad especial vinculada a actividades profesionales.
¿Qué hacía un coche así en Granada?
España es uno de los laboratorios al aire libre favoritos de la industria automovilística europea. Las temperaturas elevadas, la variedad de carreteras y la posibilidad de combinar recorridos urbanos, autovías y puertos de montaña convierten a nuestro país en un destino perfecto para poner a prueba nuevos modelos. Andalucía, en particular, es una de las regiones más utilizadas para este tipo de trabajos.
Los fabricantes aprovechan estas condiciones para comprobar aspectos tan importantes como el comportamiento de las baterías, la eficiencia energética, la refrigeración de los sistemas eléctricos o el funcionamiento de la frenada regenerativa durante largos descensos.
En qué casos pedir una matrícula roja
Los casos que recoge la DGT para utilizar coches con matrículas rojas son:
- Realización de ensayos de investigación.
- Realización de pruebas técnicas.
- Transporte.
- Pruebas con posibles compradores por parte de compraventas.
- Traslados entre instalaciones, operaciones de mantenimiento y exhibición pública de vehículos pertenecientes a la colección de museos que no estén matriculados en España o cuya documentación ordinaria no esté en vigor.
Estas matrículas rojas las pueden solicitar las empresas (concesionarios, talleres, fabricantes…) y solamente se podrá circular con el coche para realizar aquellos trayectos que estén autorizados tras solicitar el permiso temporal.
Condiciones para circular y precio
Además, está expresamente prohibido tanto vender y entregar un vehículo a un cliente para su uso con estas matrículas rojas, teniendo que cambiarlas por las definitivas antes de la entrega.
Del mismo modo, antes de moverse con un coche que lleve placas rojas, habrá que rellenar un boletín de circulación en el que se indiquen los datos del vehículo y del conductor, el trayecto y las personas acompañantes.
La duración de estas matrículas rojas, es decir, el periodo durante el cual el coche se podrá usar con estas placas, es de un año improrrogable desde el primer día del mes siguiente a su expedición. a tasa por solicitar estas matrículas es de 20,61 euros y el trámite se puede realizar en la sede electrónica de la DGT.
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Historiador de formación, periodista deportivo de vocación y apasionado del motor por elección. Terminé contando carreras en vez de guerras. Entre libros, crónicas y gasolina he ido encontrando el camino. Ahora intento comunicarlo sin levantar el pie del acelerador.
