La Dirección General de Tráfico (DGT) ha negado que exista un problema generalizado de falta de exámenes prácticos para obtener el carné de conducir y sostiene que las llamadas “listas de espera” que denuncian las autoescuelas no se corresponden con la realidad. El organismo defiende que el sistema es “capaz de absorber el volumen real” de aspirantes cuando estos están verdaderamente preparados y se presentan a las pruebas y ha presentado unos datos que los centros de formación rebaten.
El origen de la polémica está en los resultados preliminares del Plan de Refuerzo Operativo de Exámenes (PRO), un programa piloto puesto en marcha el pasado mes de mayo en varias provincias (Navarra, Lleida, Almería y Palma) con el objetivo de reforzar la oferta de pruebas prácticas.
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La iniciativa, calificada de “medida excepcional” por la DGT, incluye la realización de exámenes los sábados con examinadores voluntarios para aliviar posibles cuellos de botella.
Según las cifras recopiladas durante este proyecto, la diferencia entre los números manejados por las asociaciones de autoescuelas y los alumnos que finalmente acuden a examinarse es notable. En Navarra, por ejemplo, se presentaron 275 aspirantes frente a los más de 6.000 que, según el sector, estaban esperando.
En Lleida acudieron 312 de los 5.000 supuestamente disponibles; en Almería, 630 de 8.000; y en Palma, 407 frente a otros 8.000. “La presentación de alumnos no ha llegado al 10% de la mal llamada ‘lista de espera’”, concluye Tráfico.
Diferencia de datos con las autoescuelas
A juicio de la DGT, esta “divergencia muy significativa” demuestra que las cifras difundidas por las autoescuelas no reflejan el número real de aspirantes en condiciones inmediatas de examinarse. El organismo subraya que buena parte de esa bolsa corresponde a alumnos que han aprobado el examen teórico y disponen de hasta dos años para superar la prueba práctica, pero no están preparados en ese momento.
“Los datos de alumnos que verdaderamente están preparados para realizar el examen y que son los presentados por las autoescuelas confirman que el sistema es capaz de absorber el volumen real de alumnos preparados cuando este se traslada de manera efectiva y verificable”, sostiene la DGT. En la misma línea, el director general de Tráfico, Pere Navarro, ya había señalado recientemente que solo alrededor de un 8% de esos aspirantes estaría en condiciones de examinarse.
El organismo prevé extender este plan de refuerzo a otras provincias con alta demanda, como Tenerife y Barcelona. En la primera se espera la presentación de 575 alumnos frente a los 11.000 comunicados inicialmente, mientras que en la segunda se barajan 1.450 aspirantes sobre una cifra previa de 63.000.
Frente a esta interpretación, las autoescuelas y organizaciones del sector han reaccionado con dureza. La Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) considera que los datos ofrecidos por la DGT son una “fotografía incompleta” de la situación y denuncia que “hay graves problemas para examinar”.
La patronal critica además la falta de margen organizativo, ya que las convocatorias del plan se han comunicado con apenas 15 días de antelación, lo que dificulta presentar a los alumnos en condiciones óptimas.
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A su juicio, el problema es estructural y no se resuelve con medidas circunstanciales. Las autoescuelas señalan déficits de plantilla entre los examinadores, jubilaciones no cubiertas y un incremento sostenido de la demanda que el sistema actual no logra absorber. Este contexto “exige soluciones reales y urgentes y no parches temporales”, subraya la CNAE.
Críticas de Pere Navarro
En la misma línea, la Asociación Nacional de Empresas Formadoras en Logística, Transporte y Seguridad Vial (Formaster) ha pedido una “rectificación inmediata” a Pere Navarro por las críticas dirigidas al sector. La organización considera que las declaraciones y los datos difundidos por la DGT “lejos de ofrecer soluciones reales, han ahondado en la fractura entre la Administración y el sector”.
Formaster reclama la apertura de “un proceso de diálogo real con el sector para sentar las bases de una solución duradera, efectiva y real” y advierte de que la situación está afectando directamente a los ciudadanos.
“Los ciudadanos que están en proceso de sacarse cualquiera de los carnés de conducir no deben ser rehenes de la actitud de la DGT y de su incapacidad para solucionar un problema de servicio público”, señala la asociación, que incluso plantea pedir la dimisión del director general si no rectifica.
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Periodista especializado en seguridad vial. Editor y redactor de El Motor desde 2016. Empezó a escribir de fútbol en 1998 en Diario 16 y ha trabajado en varios proyectos de Prisa Media desde 2000. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, es autor de ‘Aquí no se rinde ni Dios’ (2020).
