LO ÚLTIMO
Toyota Hilux 2026: por primera vez es eléctrico, tiene 196 CV y mantiene el diésel con etiqueta ECO

¿Si el recambio no es original pierdo la garantía? Cómo elegir los repuestos para ahorrar y evitar problemas

Madrid |

El mercado ofrece piezas con diferentes etiquetas (OEM, equivalente, de primer equipo…) y conocer su significado ayuda a elegir sin riesgo.

¿Si el recambio no es original pierdo la garantía? Cómo elegir los repuestos para ahorrar y evitar problemas

Después de una avería, cuando llega el presupuesto de una reparación, a muchos conductores les asalta una duda: ¿conviene pagar la pieza original de la marca o basta con una alternativa más barata? La diferencia de precio es sustancial. En muchos componentes de desgaste, la opción no original cuesta de media entre un 30% y un 50% menos, y en piezas de carrocería el ahorro puede ser aún mayor.

Es normal que los automovilistas no tengan clara la decisión, porque, además, en el mercado conviven etiquetas que se usan de forma confusa. Un retrovisor, una pastilla de freno o un filtro pueden venderse con nombres distintos –original, de primer equipo, OEM, compatible, equivalente…–, pero en realidad todas esas denominaciones se reducen a tres categorías: original de marca, original de equipo (OEM u OES) y equivalente o aftermarket. 

Quien busca recambios por su cuenta encuentra actualmente fabricantes especializados con catálogos amplios y referencias cruzadas con las piezas utilizadas por la marca del coche. Por tanto, lo importante no es elegir entre original o no original, sino saber qué se compra, para qué pieza y con qué garantías. 

Tipos de piezas de recambio

Para aclarar conceptos, conviene conocer el significado de cada tipo de pieza y en qué se diferencian unas de otras.

Mitos habituales (y falsos) sobre los repuestos

“Si no es original, pierdo la garantía”. No es así. La normativa europea de competencia en el sector del automóvil permite hacer el mantenimiento en talleres independientes y con piezas de calidad equivalente sin perder la garantía del fabricante. Eso sí, la marca puede negarse a cubrir una avería concreta si demuestra que la causó una pieza defectuosa o mal montada. Por eso conviene guardar las facturas con la referencia y la marca de cada recambio.

“Equivalente significa peor”. Depende del fabricante, no de la etiqueta. Muchos componentes equivalentes de marcas reconocidas salen de las mismas líneas de producción que abastecen a la industria.

“Lo más barato vale igual”. Tampoco es cierto. Un precio muy por debajo de la media suele indicar peores materiales, peores acabados o, directamente, una falsificación.

Qué piezas se deben comprar originales

En algunos componentes, un fallo compromete la seguridad y el ahorro rara vez compensa la incertidumbre. En estos casos, lo más sensato es el original de marca o el original de equipo.

Disco y pinza de freno.

Dónde el equivalente rinde igual

En otras piezas, un equivalente de buena marca ofrece prestaciones comparables con un ahorro notable:

Cómo comprobar la compatibilidad

Antes de comprar una pieza de repuesto, conviene seguir tres pasos:

  1. Localizar el número de referencia OEM. Aparece en la pieza vieja o en la factura de una reparación anterior, y también puede consultarse con el número de bastidor (VIN). Es la forma más fiable de evitar errores, porque un mismo modelo puede llevar piezas distintas según el año o el motor.
  2. Cruzar referencias. Los fabricantes de equivalentes publican tablas que relacionan sus piezas con los números originales. Si la referencia coincide, la pieza está pensada para ese vehículo.
  3. Verificar marca y homologación. La pieza debe tener un fabricante identificable, los marcados obligatorios cuando correspondan y la garantía del vendedor. En España, para productos nuevos vendidos a consumidores, esa garantía es de tres años.

Cómo comparar precios

Fijarse solo en el precio final lleva a errores. Lo útil es comparar la misma referencia en sus tres versiones (marca, original de equipo y equivalente), sumar el envío y la mano de obra y tener en cuenta cuánto dura cada una: unas pastillas algo más caras que duran más pueden salir a cuenta. Los talleres independientes suelen aceptar piezas que trae el cliente, aunque algunos no garantizan el montaje en ese caso. Conviene preguntarlo antes.

La seguridad como criterio práctico

La regla general es sencilla. Cuando la pieza afecta a la seguridad, lo prudente es el original o el original de equipo, que ofrece la misma calidad por menos dinero. En mantenimiento, desgaste y carrocería, un equivalente de marca reconocida, con referencia comprobada y homologación, suele ser igual de fiable y bastante más barato. En cualquier caso, lo que conviene evitar no es el equivalente, sino la pieza de origen desconocido.

Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram

Salir de la versión móvil