Cenas de fin de año, amigo invisible, noche buena, noche vieja… Motivos para brindar este fin de año no faltan y por lo mismo, más vale ser precavido.
Y aunque no se haya bebido ni una gota de alcohol, un control de tráfico puede acelerar el pulso de cualquier conductor, incluso a aquellos que saben que no han cometido ninguna infracción. Los agentes suelen hacer preguntas y la más popular es: “¿Sabe por qué le he parado?”. Y muchos conductores no saben cómo responder.
¿Cómo responder en un control?
Los abogados de Walden Law señalan que la mejor respuesta no es: “No lo sé”. Es una técnica de investigación. Con esta cuestión, un agente inicia una detención de tráfico teniendo un objetivo claro: conseguir que el conductor hable y confiese la infracción cometida.
La respuesta que recomiendan los expertos legales es: “Prefiero no decirlo”. Hay otros profesionales, sin embargo, que aconsejan ser más escueto y directo: un “No” es suficiente y seguro.
Existe la posibilidad de que el agente presione al conductor para que diga algo sin pensar. Suelen hacerlo con una pregunta complementaria o con una mirada fija acompañada de silencio. Los abogados también tienen una recomendación para esta situación.
En estos casos, el conductor puede acogerse a su derecho a no declarar contra sí mismo y a no confesarse culpable: así lo establece el artículo 24 de la Constitución Española. En Estados Unidos, donde trabajan los citados abogados, pueden ampararse en la Quinta Enmienda.
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Periodista especializada en marketing digital. Comenzó su carrera en televisión en Chile y de allí dio el salto a la prensa. En Diario As, de Prisa Media, se especializó en SEO, con la creación de contenido estratégico y optimización web, para llegar a Prisa Motor.
