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¿Te pueden multar si un pasajero va bebiendo alcohol? La respuesta sorprende a muchos conductores

Madrid |

Una confusión muy extendida hace que muchos interpreten mal lo que realmente dice la normativa de tráfico en estos casos.

pasajeros fiesta

Foto: Getty Images

Las fiestas de los pueblos, un concierto o una noche en la playa suelen acabar igual: una persona conduce mientras el resto del grupo disfruta del viaje. Ahí surge una duda que se repite cada verano y sigue sorprendiendo a muchos conductores. 

Mientras quien está al volante debe cumplir normas muy estrictas, los acompañantes tienen mayor libertad. Aun así, no todo está permitido dentro del coche y algunos comportamientos pueden acabar en multa, incluso para el conductor. 

Beber alcohol como pasajero

Una de las preguntas más habituales es si un pasajero puede consumir alcohol mientras el coche está circulando. La respuesta, en términos generales, es sí. La normativa española no impide que una persona que viaja como acompañante beba una cerveza, un refresco con alcohol o cualquier otra bebida alcohólica durante el trayecto. 

La legislación de tráfico únicamente establece límites de alcohol para quien conduce. Es decir, el conductor es el único que debe respetar las tasas máximas permitidas, ya que cualquier superación puede acarrear importantes sanciones administrativas o incluso responsabilidades penales en los casos más graves. 

Por tanto, el simple hecho de que un ocupante lleve una lata de cerveza o una copa en la mano no supone una infracción. Tampoco existe una multa específica dirigida al conductor por permitir que un adulto consuma alcohol mientras viaja como pasajero. 

El comportamiento afecta a la conducción 

La situación cambia por completo cuando la actitud del acompañante comienza a interferir en la conducción. Si un pasajero distrae constantemente al conductor, dificulta el manejo del vehículo o genera una situación de peligro, las consecuencias pueden ser muy diferentes. 

Las discusiones, los gritos o las interrupciones continuas pueden reducir la capacidad de atención del conductor durante unos segundos decisivos. Según recuerda habitualmente la Dirección General de Tráfico (DGT), la distracción continúa siendo una de las principales causas de accidente en España. 

Cuando el comportamiento del pasajero llega a comprometer la seguridad vial, las sanciones pueden oscilar entre 200 y 500 euros, dependiendo de la gravedad de la situación y del riesgo generado durante la circulación. 

Las posturas de los pasajeros

Más allá del consumo de alcohol, existen gestos muy habituales entre los acompañantes que sí pueden tener consecuencias. Uno de los más frecuentes es viajar con los pies apoyados sobre el salpicadero o sacar el brazo por la ventanilla, dos acciones que muchos consideran inofensivas, pero que aumentan el riesgo en caso de accidente

En un impacto, el airbag del acompañante se despliega en apenas unas milésimas de segundo y a gran velocidad. Si las piernas están elevadas, el golpe puede provocar lesiones muy graves en la pelvis, la cadera, la columna vertebral o la cabeza.

Del mismo modo, llevar el brazo o parte del cuerpo fuera del vehículo incrementa el riesgo de sufrir heridas al cruzarse con otros coches, motocicletas o elementos de la vía. 

Además del peligro para la integridad física, viajar en una postura que comprometa la seguridad puede acabar en una multa de entre 80 y 100 euros. En estos casos, la sanción suele recaer sobre el conductor, ya que es el responsable de que todos los ocupantes del vehículo circulen de forma adecuada. 

El cinturón sigue siendo obligatorio para todos 

El uso del cinturón de seguridad no depende del asiento que se ocupe. Todos los pasajeros mayores de edad están obligados a utilizarlo correctamente durante el trayecto, incluso en desplazamientos urbanos de apenas unos minutos. 

Cuando un adulto viaja sin cinturón, la multa es de 200 euros y recae directamente sobre él. Sin embargo, si quien no utiliza el sistema de retención adecuado es un menor, la responsabilidad pasa al conductor, que se enfrenta a una sanción de 200 euros y a la retirada de cuatro puntos del permiso de conducir

Hay un gesto que puede multiplicar la sanción 

Entre todas las conductas relacionadas con los pasajeros existe una especialmente castigada por la normativaArrojar cualquier objeto por la ventanilla puede tener consecuencias mucho más graves que una simple multa de tráfico. 

Si el responsable es un acompañante, la sanción puede alcanzar los 3.800 euros, dependiendo del objeto lanzado y del peligro que genere para el resto de usuarios de la vía. En el caso de que sea el conductor quien lo haga, las consecuencias pueden ser todavía mayores, especialmente si se trata de una colilla u otro elemento capaz de provocar un incendio. 

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